martes, 29 de marzo de 2011

La Tracción en Pajares (II): Las Verraco

Las locomotoras Verraco están íntimamente ligadas a la tracción en la Rampa de Pajares, al haberse utilizado con los trenes de mercancías desde su inauguración hasta su electrificación, un total de cuatro décadas.

La Compañía del Norte había adquirido entre 1863 y 1866 la serie “quinientas” formada por 37 locomotoras destinadas para tracción de sus trenes de mercancías en las pendientes del Guadarrama. Se trataba de unas locomotoras de cuatro ejes acoplados y rueda pequeña (1300 milímetros). Fueron construidas por la casa francesa Creusot. En su última época en Norte estaban matriculadas como 2501-2537 y sus calderas trabajaban a una presión de 9 Atmósferas, ofreciendo 600 caballos de potencia.

Como evolución a este modelo Norte adquirió un nuevo desarrollo de este tipo de locomotora para sí misma y varias compañías satélite bajo su influencia y que terminarían integradas en ella. En 1880 y 1881 llegó la serie 538-566 (luego 2500) adquirida a los constructores Fives-Lille, Sharp Stewart y Hartmann. La presión se mantenía a 9 Atmósferas y el ténder de 2 ejes; sin embargo, incorporaban novedades como el sistema de freno automático mediante vacío, generado por la propia locomotora mediante un eyector consistente en una trompetilla “Pascal” (al paso del vapor generaba la depresión necesaria para el frenado, lo que emitía un característico sonido asimilado al cerdo en celo que les valió el sobrenombre de verraco). La caldera era de hogar de cielo plano y la chimenea cónica, aunque se mantenía la distribución plana y las ruedas motoras tenían el diámetro de 1300 milímetros. Su potencia era de 675 CV y su esfuerzo de tracción de 7425 Kg.


Idénticas a las locomotoras de Norte, las compañías Asturias, Galicia y León (AGL) y Almansa-Valencia-Tarragona (AVT), se hicieron con las siguientes unidades, que terminaron formando parte del parque de Norte tras la integración de las compañías: AGL adquirió dos locomotoras, serie 501-502 (posteriores Norte 2601-2602), construidas por Hartmann en 1880 y las AVT 101-126 (Norte 2701-2726) construidas por Hartmann en 1883/8 y en Tubize 1890/1. necesarias para ascender la pendiente a Fuente de la Higuera. Posteriormente AGL adquirió más locomotoras, serie AGL 503-511 (Hartmann 1884), con presión de trabajo 10 Atmósferas, matriculadas como Norte 2603-2611.

En 1892 llegaron las Norte 2612-2621 (Hartmann 1892/3) con presión de 10 Atmósferas y ténder de tres ejes como novedad. Más adelante, nuevamente ampliada con la llegada de las 2612-2621 (Hartmann 1892/3) similares a las anteriores.
En 1900 se adquieren diez locomotoras (Norte 2622-2631) a Hartmann con la novedad de calderas que trabajaban a la presión 12 Atmósferas. Se encargaron sin tender al recibir el unificado de locomotoras desguazadas.

El máximo desarrollo de las verraco llegaría entre 1907 y 1909 con locomotoras 2651-2682, dotadas de vapor sobrecalentado y distribución cilíndrica Walschaerts en sustitución de la plana para favorecer su lubricante ante el aumento de potencia. Fueron fabricadas por Hartmann. Su presión de trabajo era de 12 Atmósferas. Exteriormente se diferenciaban de las anteriores al contar con el piso de la cabina rebajado respecto a la bancada de la caldera. Ofrecían 963 CV y 10265 kg. de esfuerzo de tracción.



Esta serie fue adquirida específicamente para la Rampa de Pajares con las citadas mejoras técnicas, tal y como lo indicaba D. Félix Boix, Director Adjunto de la Compañía Norte en un interesante artículo “Nota sobre los medios para aumentar la capacidad de tráfico de la subida de Pajares en la línea de León a Gijón” publicado en la Revista de Obras Públicas en 1907. Las mejoras producidas provocaban un menor consumo de carbón y agua, lo que disminuiría los humos, tan problemáticos en los túneles.

Dado el buen resultado de la serie anterior, entre 1909 y 1910 llegaron las Norte 2731-2760, las 30 últimas locomotoras de este tipo, que realmente ya no era verracos como tal al no contar con el freno Pascal. Fueron construidas por Henschel. Su esfuerzo de tracción ascendía a 11123 Kg.

Las verraco trabajaban en la rampa de Pajares remolcado trenes de 180 toneladas en simple tracción. Para aumentar el tonelaje normalmente se recurría a la doble tracción por cola, reduciendo un 10% la carga de la suma, unas 330 toneladas, con lo que además se evitaba el tan temido corte de los trenes al romperse los ganchos de los vagones. Para realizar las dobles tracciones se debían tomar las siguientes prescripciones: utilización de un sistema eléctrico de comunicaciones entre las dos locomotoras consistente un cable que recorría el tren para enlazar los avisadores Jousselin y el empleo de fumívoros y unas medidas especiales en el tiro de la caldera para disminuir el problema de los gases al equipo de conducción de la segunda locomotora.

En la actualidad sobreviven tres locomotoras Verraco, además de la Creusot 501 “El Cinca” de Norte en el Museo del Ferrocarril de Madrid:
La Norte 2558 “El Cavado” ha sido recuperada por el Museo del Ferrocarril de Asturias tras su empleo por Hunosa en las instalaciones de Olloniego, aunque por el momento no se han realizado trabajos de reparación en ella.
La Norte 2723, original AVT-123, que ha sido puesta en funcionamiento en 2005 por Avenfer, Asociación Venteña de Amigos del Ferrocarril en Venta de Baños (Palencia).
La Norte 2702, original AVT-108, colocada en un parque de Los Barrios (Cádiz) e indultada tras participar en los años setenta en el rodaje de películas de Spaghetti Western en la zona de Guadix y Tabernas.

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