martes, 23 de junio de 2015

Adios al lechero.

Sin lugar a duda uno de los tráficos más singulares de la Rampa de Pajares durante las últimas cuatro décadas ha sido el transporte de leche en contenedores desde Viella, con diversos destinos, para Corporación Alimentaria Peñasanta, poseedora de la marca Central Lechera Asturiana desde 1992. Este tren es el conocido como «lechero», que destaca por su importante longitud, formado por contenedores blancos con la marca de leche asturiana.

Tren La Negrilla-Viella a la salida de Busdongo con una pareja de 269.0 en 2010; en aquel momento toda la composición estaba formada por contenedores de CLA al no habese iniciado el servicio combinado con Acotral. Fotografía de José Luis Fernández
Las últimas informaciones parecen indicar que el lunes 22 de junio de 2015 ha atravesado la Rampa por última vez EDITADO [finalmente circuló por última vez la semana siguiente, el 29 de junio, si bien en esa ocasión ya sin el tráfico de Acotral]. En estos momentos el tren de Renfe Mercancías tenía circulación semanal con destino final en Sevilla, en la estación de La Negrilla, tras 1163 kilómetros de trayecto, con composición de  1300 toneladas de carga y 500 metros de longitud, formada por vagones MC3. El tren es el Nº 80200/80201 Viella-Vicálvaro, que continua como 80033/80032 a La Negrilla. A la vuelta regresa como La Negrilla-Viella, aunque con intervención en León donde se hace un intercambio de composiciones, ya que desde de noviembre de 2011 Renfe aprovecha el tren para dar servicio a Acotral, para el transporte entre Sevilla y León, con destino al centro logístico de Mercadona en Villadangos. La maniobra de León consiste en dejar la composición cargada con productos de proveedores de Mercadona (aceite y detergentes) y se toma otra composición vacía hacia Viella, que se había quedado allí la semana anterior y durante la semana fue vaciada. Por este motivo, desde entonces los contenedores que circulaban eran los de Central Lechera Asturiana mezclados con los de Tasmar, e incluso alguno propio de Renfe Mercancías.
En el verano de 1972 Renfe comenzó a operar los trenes TECO (Tren Expreso de Contenedores), una nueva etapa en el ferrocarril español al adaptarse a la intermodalidad con contenedores unificados que eran aptos también para el tráfico por carretera y marítimo. El servicio se ofrecía como puerta a puerta en menos de 24 horas; Renfe se encargaba de los acarreos entre las estaciones y el lugar elegido por el cliente mediante el sistema de grúas y el transporte por carretera.
Antes de rendir viaje en Gijón-Puerto, el TECO de Asturias se detiene en Viella para dejar los vagones del lechero. Es destacable que los contendores situados en cabeza de Semat eran los utilizados por Feve para su tráfico de lingotes de aluminio desde la factoría de Alcoa en San Cibrao (Lugo). Fotografía de José Luis Fernández.
El 12 de julio se inició la relación TECO Madrid-Barcelona, entre las estaciones de Peñueñas y Morrot, y viceversa. Al año siguiente con la apertura de la termina de Bilbao-Parque se incorporaron los trenes Madrid-Bilbao y Barcelona-Bilbao. Anualmente el tráfico aumentaba un 21%, y se preveía la inauguración para los próximos años de terminales de contenedores en Sevilla, Cádiz, Valencia, Vigo,  y Tarragona, además de las fronteras de Irún y Port Bou para dar continuidad mediante el cambio de vagón. La apertura de la gran estación de Madrid-Abroñigal, dedicada en exclusiva al tráfico de contenedores fue la verdadera apuesta de Renfe por la intermodalidad. Conforme se abrieron nuevas terminales y se fue creando una red de trenes TECO, en algunos casos los trenes eran de origen a destino y en otros casos varios trenes se fusionaban en otro o se segregaban vagones en estaciones intermedias.
Con la separación de Renfe y Adif en 2006 los terminales de mercancías han pasado a depender del Gestor de Infraestructuras, de manera que a priori se garantizaba el acceso de todos los nuevos operadores en igualdad de condiciones. Tras una década de liberalización del tráfico de mercancías ferroviario el tráfico de contenedores ha sido por el que se han decantado todas las nuevas operadoras para arrancar sus servicios de forma generalizada.
En 1969 se fundó Central Lechera Asturiana como cooperativa de ganaderos productores de leche. Desde el principio CLAS se caracterizó por la  innovación en los procesos productivos y en su gama de productos, ofrecidos en los formatos finales más recientes del mercado. Para el transporte de su producción con destino a los grandes centros de consumo pronto se decantó por el nuevo sistema de trenes de contenedores. Conocemos que el día 13 de diciembre de 1972 circuló el segundo tren de contenedores de Central Lechera Asturiana desde Viella con destino a Madrid; estaba formado por 12 vagones y 36 contenedores, que transportó 600.000 litros de leche. El primer envío se había realizado en fechas previas, si bien es probable que fuera a modo de prueba y no se tratase de un tren puro como fue este caso.
Tras 2011 el servicio combinado de CLA y Acotral hizo que se perdiera la uniformidad de contenderores, al añadirse nuevos contenedores, en este caso de Renfe Mercancías, que curiosamente eran los que se compraron a Pascual, tras el cese de sus tráficos de leche desde Aranda de Duero. A su paso por Villamuriel de Cerrato (Palencia), la 269.853 se encarga del tren Viella-Sevilla.  Fotografía de José Luis Fernández.
En el caso del tráfico de Central Lechera inicialmente se trató de un servicio en exclusiva, pero durante largas temporadas Renfe también lo ha explotado como tren TECO multicliente. A partir del principio de los años 80 Renfe comenzó a acceder a la estación de Feve de La Maruca (que no era otra cosa si no que la estación prevista en Avilés para el ferrocarril estratégico de Ferrol a Gijón) y operar desde Avilés un tren con contenedores multicliente, al que se le agregaban los vagones del lechero en la estación de Viella. A finales de los años 90 el puerto de Gijón adquirió una grúa para la descarga de contenedores desde los barcos y operó una línea de contendores con Canarias a través de Naviera Pinillos. A partir de entonces Renfe estableció la estación de Gijón Puerto como partida del tren TECO con el que circulaba agregado el material del lechero. En aquel momento, en el que el tráfico de mercancías estaba gestionado dentro de Renfe por la Unidad de Negocio de Transporte Combinado, el TECO asturiano tenía circulación diaria y su destino inicial era León, donde los vagones se acoplaban a otros trenes TECO con diferentes destinos. En algún momento era tal la demanda que circulaba un segundo tren diario como adicional. A finales de 2006 Renfe abandonó los tráficos multicliente, con la elevación drástica de las tarifas para los contenedores aislados, con lo que se perdieron muchos clientes y trenes. En el caso de Asturias desapareció el tráfico desde Gijón-Puerto y el servicio de Central Lechera Asturiana pasó a ser un tren en exclusiva, cuya periodicidad pasó a ser semanal y destino Sevilla. Andalucía era entonces uno de los puntos de mayor consumo, donde incluso Central Lechera Asturiana contaba con una planta de fabricación de yogures.  
El lechero ha circulado en sus inicios con las locomotoras del Depósito de Oviedo, es decir 7700 y 251, además de alguna 269. Con la llegada de Transporte Combinado, que utilizaba su propio material de tracción, se pudieron ver en Asturias gracias a ello series nunca utilizadas hasta entonces, como fueron las 250, 319.3 y 269 en sus versiones especializadas, como eran las 269.700 y 269.950. Tras la fusión de Transporte Combinado y Cargas, volvieron a emplearse las 251. Con la última configuración del tren Viella-La Negrilla han sido las 269, bien como parejas en mando Múltiple o como locomotoras tándem las que se han encargado del tren; de este modo las 269.850 con base en Sevilla-Santa Justa se han ocupado del tren de origen a destino, últimamente parejas de 269.0, al menos en la Rampa, y las 253, en sencillo y múltiple.
A punto de ocultarse dentro del túnel de La Perruca, el lechero continua viaje hasta Viella. Fotografía de José Luis Fernández
El contrato de Renfe con Capsa era uno de los más estables y el compromiso exigía la circulación de este tren en todas condiciones, más aún al tratarse de un producto perecedero. El lechero ha circulado en todas las ocasiones, bajo grandes nevadas con tracción extra para garantizarlo, en días festivos aunque fueran fechas especiales como Navidad o Fin de Año o en días de huelga al ser declarado «Servicios Mínimos» y en caso de avería de tracción, siempre aparecía una locomotora para continuar el servicio, en ocasiones con más premura que cuando se estropeaba la de un Talgo.
Todas las informaciones disponibles dicen que ha llegado el fin de este tren, por diferencias en precio y permanencia ante la renovación del contrato. Una lástima que supondrá un aumento del tráfico de camiones por nuestras carreteras. Parece ser que para el servicio de Acotral entre Sevilla y León será Transfesa la que empiece a operar un nuevo servicio.

miércoles, 3 de junio de 2015

La Variante avanza

Tras un mes de obras, la UTE formada por FCC y Acciona ya ha instalado vía entre el enlace de la línea 130 (León-Gijón convencional) con el PAET de La Robla, practicamente ya dos kilómetros, en el que se atraviesa el primer túnel de la Variante.

Tren carrilero en el nuevo trazado de la Variante de Pajares. 30 de mayo de 2015. Fotografía José Luis Fernández
Paradojas del destino, la locomotora empleada en el tendido de vía mediante trenes carrileros se está realizando con la locomotora 333-383 de Acciona Infraestructuras, una de las dos locomotoras que la pasada década hicieron historia en la Rampa de Pajares al ser el primer tren privado de mercancías en la red de servicio público de vía ancha en nuestro país tras siete décadas de monopolio de la Renfe, y en el caso de nuestra línea supuso el periodo de explotación más largo con tracción diesel de trenes de mercancías. Las 333.3 de Acciona sufrieron en los túneles del trazado histórico de Pajares en la tracción de sus trenes de carbón térmico entre el Puerto de El Musel y precisamente el apartadero de la central termoelétrica de La Robla, propiedad de Gas Natural Fenosa, frente a donde ha podido ser fotografiada esta semana.