El 17 de octubre de 1984 se celebraron los actos oficiales de conmemoración del centenario de la inauguración del trazado ferroviario entre Puente de los Fierros y Busdongo con presencia de la familia real española. Desde Oviedo la familia real, formada por los reyes y la infanta Elena, se trasladaron a Puente de los Fierros en un tren formado por coches de la serie 9000 remolcados por la 251-001. Desde Fierros a Busdongo se desplazaron en automóvil y una caravana de autobuses de Renfe (curiosa manera de celebrar una efeméride ferroviaria).
En Busdongo se trasladaron al Tren del Centenario, para recorrer el tramo hasta la boca leonesa del túnel de La Perruca. Allí se realizó la parte central de la conmemoración del acto que el bisabuelo del monarca realizó en 1884 para inaugurar la Rampa de Pajares. En dicho acto se descubrió un monolito con una placa en recuerdo. Como suceso polémico destacar que sonó el himno del Reino de León en lugar del himno de Castilla y León. Finalizado el acto la familia real se trasladó a León en un Talgo Pendular.
El discurso que leyó Juan Carlos I sigue de plena vigencia en la actualidad:
Constituye para la Corona una gran satisfacción estar hoy con vosotros. Estar presente en esta singular conmemoración del centenario del entronque por ferrocarril del Principado de Asturias con el antiguo Reino de León y, por supuesto, con toda la geografía nacional
Carril a carril, tramo a tramo, las tierras de la patria se fueron engarzando una a una, salvando ríos y montañas, valles y otras fronteras naturales hasta constituir un abanico de comunicaciones y de posibilidades comerciales, sociales y turísticas hasta entonces impensable.
Yo insto a todos los hombres del ferrocarril aquí presentes, a su gestor máximo, y a todos los ferroviarios que laboran con eficacia en sus distintos puestos de trabajo, a que tengan siempre un generoso recuerdo para el ferrocarril histórico. Pero que no olviden algo muy importante: que la actualidad es acuciante y que el futuro no admite demoras. En otras palabras: que no nos durmamos en los laureles ni olvidemos las demandas de la sociedad española coetánea.
Razones energéticas, ecológicas, estratégicas, sociales y económicas – según dicen los expertos – aconsejan una vertebración racional de este medio de transporte. El ferrocarril es insustituible en determinados campos porque su potenciación producirá una indudable reducción del coste social del transporte y, lo que no es menos importante, contribuirá a la mejora de la calidad de vida de los españoles.
La preocupación de la Corona sería que con estas ventajas de partida perdiéramos el tren del progreso ferroviario. Ello no ocurrirá porque sé que sois conscientes de la importante herramienta de trabajo que tenéis en vuestras manos y de las demandas sociales que existen para poner en marcha el mejor ferrocarril posible y el que España se puede permitir en las actuales circunstancias de crisis mundial
domingo, 14 de octubre de 2012
domingo, 7 de octubre de 2012
El Tren-Tram Bahía de Cádiz
La Rampa de Pajares ha sido nuevamente el escenario de la realización de pruebas de homologación de material móvil, en este caso de un vehículo muy particular. Se trata del primer Tren-Tram de vía ancha en nuestro país, tras los existentes de vía métrica de FGV y otros en construcción para SFM y Feve. Este vehículo está destinado al Tranvía Metropolitano de la Bahía de Cádiz. Esta red estará formada por la Línea 1 (Cádiz-San Fernando-Chiclana) y Línea 2 (Cádiz-Puerto Real-Jerez de la Frontera) mediante acceso por el nuevo puente de entrada a Cádiz, que aprovecha el paso por las líneas de Adif en la Bahía de Cádiz y por su infraestructura propia, tanto ferroviaria como tranviaria por los cascos urbanos.
El vehículo pertenece a la familia Urbos 3 de CAF, lanzada en 2009 (Tranvía Sevilla con ACR [alimentación mediante ultracondensadores para tramos sin catenaria], Tranvía de Zaragoza, Metros de Málaga y Granada, y otras ventas al extranjero), y su tracción recurre a convertidores con tecnología IGBT desarrollado por CAF Power&Automation. La serie inicial está formada por 7 vehículos de tres cajas, ampliable a cuatro. Cuenta con accesos a dos alturas mediante puertas diferencias desde los dos niveles con los que cuenta el vehículo para acceder desde los andenes en la línea de Adif y en las del tramo tranviario.
La alimentación del tren es posible a 750 y 3000 voltios de corriente continua, para trabajar en zona urbana y red de Adif, respectivamente. El ancho de vía es de 1668 mm obviamente, pero el vehículo (y la propia red) contemplan un posible cambio al ancho internacional, ante la posibilidad futura de cambio de ancho de la línea Sevilla-Cádiz por parte de Adif para extender la línea de Alta Velocidad desde Sevilla y aprovechar la modificación de la línea que se ha realizado los últimos años mediante importantes variantes e instalación de la vía doble. De los cuatro bogies sobre los que se apoya el vehículo tres son motores, los dos extremos y uno de los dos compartidos en la caja central. La velocidad máxima es de 70 Km/h alimentado a 750 Voltios y de 100 Km/h a 3000 Voltios, y la aceleración entre 0 y 40 Km/h de 1,06 m/s2.
El tren-tranvía de la Bahía de Cádiz se ha matriculado por tanto en la numeración de Adif, inaugurando la serie 801 (100 trenes de Alta Velocidad, 200 locomotoras eléctricas, 300 locomotoras diesel, 400 automotores y unidades eléctricas, 500 automotores y unidades diesel, 600 locomotoras duales, 700 trenes de viajeros duales, 800 trenes-tranvía).
El 24 de abril salió por primera vez del interior de la factoría irundarra de CAF para desplazarse hasta los andenes de la estación y realizar varios movimientos. Posteriormente iniciaría las primeras pruebas, entre Irún y Alsasua, en los dominios del fabricante CAF. El resto de unidades están en proceso de construcción en la factoría de CAF-Santana en Linares (Jaén).
El 14 de septiembre se autorizó la realización de pruebas en la línea Madrid-Irún en el trayecto Sanchidrián a Las Matas (el paso de la divisoria del Guadarrama), y en la línea León-Gijón en el trayecto de Ujo a Busdongo, nuestra Rampa de Pajares, coincidente con el trayecto electrificado en 1924. El 25 de septiembre se trasladó de Irún hasta Ávila para iniciar en la última semana de septiembre las pruebas en las provincias de Ávila y Madrid y el día 1 de octubre se trasladó de Ávila a León. Al día siguiente se desplazó de León a Pola de Lena y los días 3 y 4 realizó pruebas entre Pola de Lena y Pajares solamente, motivado por el importante tráfico que en horario diurno se da en la rampa y los condicionantes de las pruebas. El día 4 pudo realizar un segundo viaje por la tarde, entre Pola de Lena y Linares. En el día de ayer se realizó el desplazamiento de Pola de Lena a León, aunque se desarrollaron pruebas hasta Busdongo, con una parada para inversión en Linares y regreso al cantón Linares-Malvedo, y reanudación de la marcha. Por el momento se desconoce si se realizarán más pruebas en la Rampa, que son llevadas a cabo por Integria-Renfe como operador del tren con personal de CAF y Tifsa.
10 años después...
Verraco de AVENFER
En el día de ayer, 6 de octubre, AVENFER realizó una jornada de puertas abiertas en sus instalaciones en Venta de Baños, donde la protagonista indiscutible fue la Verraco 2723. Nuevamente en presión, la Verraco deleitó a todos los visitantes con movimientos sobre las vías de acceso a la nave donde esta asociación guarda el material que custodia. Agradecer el esfuerzo realizado y la amabilidad de AVENFER.
Durante la jornada se podía visitar la marquesina de la locomotora durante los movimientos que realizaba y así comprobar el duro trabajo del maquinista y fogonero que suponía trabajar en estas locomotoras, si bien en la actual verraco la tarea más dura de todas, el alimentar de carbón el hogar de la caldera, ha sido sustituida por un eficiente y limpio quemador de gasoil. Durante los movimientos se pudo comprobar el funcionamiento del freno de vacío para la locomotora y tender, de gran eficacia y estruendo durante su utilización, lo que les valió el sobrenombre de verracos.
Imaginar el trabajo en la Rampa de Pajares con las verraco, con todas las dificultades añadidas (carril mojado, humo en los túneles, dificultad para ver las señales durante los temporales de nieve, etc.) durante unas jornadas agotadoras, hace considerar a los ferroviarios de entonces como verdaderos héroes.
Durante la jornada se podía visitar la marquesina de la locomotora durante los movimientos que realizaba y así comprobar el duro trabajo del maquinista y fogonero que suponía trabajar en estas locomotoras, si bien en la actual verraco la tarea más dura de todas, el alimentar de carbón el hogar de la caldera, ha sido sustituida por un eficiente y limpio quemador de gasoil. Durante los movimientos se pudo comprobar el funcionamiento del freno de vacío para la locomotora y tender, de gran eficacia y estruendo durante su utilización, lo que les valió el sobrenombre de verracos.
Imaginar el trabajo en la Rampa de Pajares con las verraco, con todas las dificultades añadidas (carril mojado, humo en los túneles, dificultad para ver las señales durante los temporales de nieve, etc.) durante unas jornadas agotadoras, hace considerar a los ferroviarios de entonces como verdaderos héroes.
domingo, 30 de septiembre de 2012
Diesel en Pajares
En la madrugada del día 29 al 30 de septiembre de 1913, hace hoy 99 años, el inventor Rudolf Diesel desaparecería en extrañas circunstancias de su camarote durante la travesía del canal de La Mancha cuando iba a Inglaterra a vender sus patentes. El cuerpo del inventor del motor que llevaba su apellido aparecería días después flotando en las aguas del canal. Las hipótesis que se barajaron pasaban por la muerte accidental, ya que los frecuentes dolores de cabeza que aquejaban a Diesel le obligaron a salir a cubierta para aliviarse y un golpe de mar le hizo caerse al mar, el suicidio, o que espías alemanes lo tirasen para evitar la venta de la patentes a Inglaterra, dado el ambiente prebélico que existía. En aquel entonces Diesel se encontraba en plena disputa con la que había sido la empresa para la que trabajaba y en la que había desarrollado su invento, la casa MAN dentro del grupo Krupp, para defender los derechos que tenía recogidos desde 1892 sobre el motor de combustión interna que utilizaba un ciclo consistente en la combustión del combustible, en lugar de su explosión.
El motor de ciclo diesel presenta un mayor rendimiento que el de explosión o de Otto, inicialmente solo teórico, pues se tardaría muchos años en poder desarrollarse la tecnología para lograrlo. En el momento de la desaparición de Diesel sus motores ya habían comenzado a utilizarse en aplicaciones estacionarias y marinas, dado su gran tamaño inicial y peso por la obligada robustez que exigía la alta compresión necesaria para la autocombustión, pero rápidamente experimentarían una amplia imparable implantación en múltiples aplicaciones. En la década de los años veinte comenzaron a aplicarse al ferrocarril en algunos automotores y especialmente locomotoras de maniobras.
Precisamente fue a finales de los años veinte cuando llegó a los ferrocarriles españoles el primer material ferroviario dotado de motores diesel, especialmente locomotoras de las casas Deutz y Ruhrthaler, adquiridas fundamentalmente por empresas azucareras para sus apartaderos de vía ancha; las pequeñas locomotoras utilizadas en ferrocarriles de vía estrecha aún utilizaban mayoritariamente motores de explosión que consumían benzol, al no estar desarrollados aún motores diesel de tamaño más pequeño. En los ferrocarriles de servicio público solo se utilizaron en los automotores llegados en los años treinta y dos locomotoras de maniobra prototipos para MZA; para la llegada de locomotoras de línea habría que esperar a los años 50 ya con Renfe con las locomotoras Alco 1600, la pequeña serie 1-4 del Talgo II.
La temprana electrificación de la rampa de Pajares en 1924 imposibilitaría ver una explotación de la misma con tracción diesel, ya que ni siquiera se contempló como una alternativa a la misma en el momento que fue decidida, 1918, pues como habíamos comentado la tracción diesel en aquel entonces estaba en pañales. Sin embargo, por diversas circunstancias la tracción diesel lleva presente 60 años en la Rampa de Pajares aunque sea de forma minoritaria y puntual.
Entre 1952 y 1965 los trenes diesel TAF se ocuparon de la relación Madrid-Gijón y desde 1969 a 1976 de la Gijón-Sevilla, y los TER de la Madrid-Gijón de 1965 a 1971 y Gijón-Sevilla desde 1976 a 1984. Durante las nevadas, en los años 80 y 90, en algunas ocasiones los automotores 593 sustituyeron a las UT eléctricas a cargo de los regionales León-Gijón.
Desde la década de finales de los años 50 las 1800 destinadas en Monforte y luego en Orense, trabajaron en diferentes líneas de la 7ª Zona, fundamentalmente Galicia. A partir de la década de los años 70 en adelante, serían empleadas junto con las 2100 de Orense, en la exploración de la línea acopladas por parejas y dotadas de cuñas quitanieves. Hasta finales del siglo serían empleadas las 2100, relevadas por las 319. También en épocas de nieve acompañarían a los trenes en el tránsito por Pajares, tarea especialmente realizada por las 333 llegadas a mediados de la década de los 70. Durante unos meses, el talgo del mediodía Madrid-Gijón sería remolcado por las locomotoras 354. Las 319.2 llegadas a finales de los años 90 a Asturias para los tráficos de interiores ocasionalmente han realizado algún tren de línea en Pajares, especialmente desde la llegada en 2009 de las 319.4 “superseries”, como algún tren de material vacío, tolvas de balasto de Ciñera o alguna doble por cola.
Tampoco hay que olvidar material diesel como las vagonetas y dresinas, y otro material de conservación de vía, utilizadas en el mantenimiento de la línea. En algunos casos, inicialmente se trataba de material antiguo remotorizado con motores diesel Pegaso o Barreiros. En los trabajos de reparación de los túneles y renovación de la electrificación, dentro del TIL, serían utilizados los tractores 10300 en trenes de trabajos. Las empresas contratistas también utilizaron locomotoras diesel en los trabajos de renovación de la línea, como fueron las locomotoras de Comsa diesel hidráulica “Lollo” (uno de los prototipos de las DB V160), el tractor Moyse, y la antigua Renfe 1608.
Ha sido con las operadoras privadas cuando por Pajares se ha podido ver material diesel en servicio regular con tráfico de mercancías de manera habitual. Inicialmente Acciona con sus dos locomotoras 333.3, con el tráfico de carbón térmico de Aboño a La Robla, entre 2007 y 2009. Comsa Rail Transport comenzó en 2008 con el tráfico de clinker a Valladolid y luego el de carbón a Ponferrada, tráficos en los que se han utilizado las locomotoras MZ y las 335, luego sustituidas por las 253 y 601.
El motor de ciclo diesel presenta un mayor rendimiento que el de explosión o de Otto, inicialmente solo teórico, pues se tardaría muchos años en poder desarrollarse la tecnología para lograrlo. En el momento de la desaparición de Diesel sus motores ya habían comenzado a utilizarse en aplicaciones estacionarias y marinas, dado su gran tamaño inicial y peso por la obligada robustez que exigía la alta compresión necesaria para la autocombustión, pero rápidamente experimentarían una amplia imparable implantación en múltiples aplicaciones. En la década de los años veinte comenzaron a aplicarse al ferrocarril en algunos automotores y especialmente locomotoras de maniobras.
Precisamente fue a finales de los años veinte cuando llegó a los ferrocarriles españoles el primer material ferroviario dotado de motores diesel, especialmente locomotoras de las casas Deutz y Ruhrthaler, adquiridas fundamentalmente por empresas azucareras para sus apartaderos de vía ancha; las pequeñas locomotoras utilizadas en ferrocarriles de vía estrecha aún utilizaban mayoritariamente motores de explosión que consumían benzol, al no estar desarrollados aún motores diesel de tamaño más pequeño. En los ferrocarriles de servicio público solo se utilizaron en los automotores llegados en los años treinta y dos locomotoras de maniobra prototipos para MZA; para la llegada de locomotoras de línea habría que esperar a los años 50 ya con Renfe con las locomotoras Alco 1600, la pequeña serie 1-4 del Talgo II.
La temprana electrificación de la rampa de Pajares en 1924 imposibilitaría ver una explotación de la misma con tracción diesel, ya que ni siquiera se contempló como una alternativa a la misma en el momento que fue decidida, 1918, pues como habíamos comentado la tracción diesel en aquel entonces estaba en pañales. Sin embargo, por diversas circunstancias la tracción diesel lleva presente 60 años en la Rampa de Pajares aunque sea de forma minoritaria y puntual.
Entre 1952 y 1965 los trenes diesel TAF se ocuparon de la relación Madrid-Gijón y desde 1969 a 1976 de la Gijón-Sevilla, y los TER de la Madrid-Gijón de 1965 a 1971 y Gijón-Sevilla desde 1976 a 1984. Durante las nevadas, en los años 80 y 90, en algunas ocasiones los automotores 593 sustituyeron a las UT eléctricas a cargo de los regionales León-Gijón.
Desde la década de finales de los años 50 las 1800 destinadas en Monforte y luego en Orense, trabajaron en diferentes líneas de la 7ª Zona, fundamentalmente Galicia. A partir de la década de los años 70 en adelante, serían empleadas junto con las 2100 de Orense, en la exploración de la línea acopladas por parejas y dotadas de cuñas quitanieves. Hasta finales del siglo serían empleadas las 2100, relevadas por las 319. También en épocas de nieve acompañarían a los trenes en el tránsito por Pajares, tarea especialmente realizada por las 333 llegadas a mediados de la década de los 70. Durante unos meses, el talgo del mediodía Madrid-Gijón sería remolcado por las locomotoras 354. Las 319.2 llegadas a finales de los años 90 a Asturias para los tráficos de interiores ocasionalmente han realizado algún tren de línea en Pajares, especialmente desde la llegada en 2009 de las 319.4 “superseries”, como algún tren de material vacío, tolvas de balasto de Ciñera o alguna doble por cola.
Tampoco hay que olvidar material diesel como las vagonetas y dresinas, y otro material de conservación de vía, utilizadas en el mantenimiento de la línea. En algunos casos, inicialmente se trataba de material antiguo remotorizado con motores diesel Pegaso o Barreiros. En los trabajos de reparación de los túneles y renovación de la electrificación, dentro del TIL, serían utilizados los tractores 10300 en trenes de trabajos. Las empresas contratistas también utilizaron locomotoras diesel en los trabajos de renovación de la línea, como fueron las locomotoras de Comsa diesel hidráulica “Lollo” (uno de los prototipos de las DB V160), el tractor Moyse, y la antigua Renfe 1608.
Ha sido con las operadoras privadas cuando por Pajares se ha podido ver material diesel en servicio regular con tráfico de mercancías de manera habitual. Inicialmente Acciona con sus dos locomotoras 333.3, con el tráfico de carbón térmico de Aboño a La Robla, entre 2007 y 2009. Comsa Rail Transport comenzó en 2008 con el tráfico de clinker a Valladolid y luego el de carbón a Ponferrada, tráficos en los que se han utilizado las locomotoras MZ y las 335, luego sustituidas por las 253 y 601.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
La tragedia de La Perruca
El 6 de febrero de 1881 sucedió una terrible explosión durante la construcción del túnel de La Perruca. Las crónicas de la época lo relataban de este modo:

Serían las doce de la mañana del día 3, cuando se hallaban sentados junto á un gran fuego que ardía en la chimenea de una casa situada á la parte de la boca Sur del túnel de la Perruca, en Busdongo, el contratista de las obras del expresado túnel, M. Emmanuel Roitol, un hijo suyo, M. Français Mounier, capataz de mineros, y M. Jales Saltard, cajero del contratista. La casa estaba situada en el centro de los edificios que constituyen los talleres de las obras y habitaciones de obreros y empleados; sobre la chimenea había colocada una caja que contenía gran cantidad de cartuchos de dinamita, convenientemente armados de sus cápsulas para emplearlos en breve.
Habíase desencadenado a la sazón un furioso temporal, y esta circunstancia hizo que afortunadamente se suspendiesen los trabajos en la parte descubierta del túnel, y se trasladasen los obreros al interior. Como dijimos más arriba, hallábanse en una casa-almacén el contratista M. Roitol y su tenedor de libros, de origen también francés: un carretero asturiano se presentó á cobrar el porte de unas carradas de madera, que condujera de Lena; pero á causa de alguna pequeña diferencia que el carretero observó en la liquidación, debido más que á nada á lo muy mal que los franceses comprendían el español, llamó á M. Mounier, antiguo destajista de las obras del ferro-carril de Pajares, para que sirviese de intérprete. En el local ú oficina donde se efectuaba el pago, según refiere el carretero, se hallaba encendida una estufa, delante, y á poca distancia, una mesa de escritorio, de cuyo tirador sacaron el dinero para satisfacerle los portes, y detrás de la mesa un número regular de cartuchos de dinamita, colocados sin duda en aquel sitio para secarlos: apenas el carretero anduviera ochenta metros por la carretera de Asturias, cuando percibió el horroroso estruendo que produjera la explosión de los cartuchos de dinamita que hacía minutos viera á su lado.
Las tres personas que indicamos habían quedado en la oficina, murieron instantáneamente; varias tejas y maderas del boquete que la explosión produjo, fueron á caer á Vegalamosa, distante más de kilómetro y medio del sitio del suceso; el dinero que en la mesa se hallaba dispuesto para pagar el mes de Enero al peonaje de las obras, ha desaparecido, como todos los papeles y documentación de la oficina; sólo alguna que otra moneda se halló: momentos antes saliera de la casa un pobre peón que se presentara en demanda de trabajo.
A las doce y treinta y cinco minutos salió de la casa el hijo del Sr. Roitol para comunicar unas órdenes de su padre respecto á los trabajos que se estaban ejecutando, y á las doce y cuarenta y cinco, cuando el joven no había hecho más que llegar á la parte interior del túnel, oyóse una espantosa detonación, seguida de largas trepidaciones.
Obreros y empleados todos quedaron mudos de espanto, presintiendo alguna desgracia, pues todos sabían que á aquella hora no se efectuaba ninguna voladura. Pasado el primer momento de terror, lanzáronse fuera de los edificios y de las obras, presentándose á su vista un cuadro desolador. La casa en que se encontraban el contratista, el cajero y el capataz de mineros, estaba completamente destruida; brazos y piernas de cuerpos humanos se veían esparcidos entre los escombros, algunos á veinte metros de distancia de la casa; la caja de fondos completamente destrozada, y la de cartuchos de dinamita hecha astillas. Recogiéronse en primer lugar los mutilados cuerpos de los tres infelices que se hallaban en la casa, no pudiendo encontrarse hasta el día 6 la cabeza de M. Mounier, que, completamente separada del tronco, había quedado entre los escombros; algunos cartuchos de dinamita se encontraron sin arder, y entre las ruinas se recogieron 22.000 reales en metálico que contenía la caja.
La consternación que semejante catástrofe produjo en Busdongo y Pajares, es indescriptible. La Guardia civil se personó inmediatamente en el lugar del siniestro, y se dieron los oportunos partes á las autoridades é ingeniero de la línea, Sr. Sanz.
M. Roitol hacía poco tiempo que viniera á dar comienzo al contrato celebrado con la empresa para la construcción del túnel de la Perruca; era antiguo contratista y había trabajado en los ferro-carriles italianos: no se comprende en un hombre práctico la imprevisión de colocar tan cerca de la estufa los cartuchos de dinamita; su hijo, simpático joven, se salvó de la desgracia por haber manifestado que no tenía ganas de almorzar y ausentarse poco tiempo hacía en dirección del túnel: al saber lo ocurrido fué victima de tanto dolor, que se hizo necesario tomar precauciones para que no atentase contra su vida.
M. Mounier, que en tan mala hora se presentó á ser intérprete, gozaba de generales simpatías en Pajares, donde residió algunos años y era uno de los innumerables destajistas sumidos en la desgracia por suspensión de pagos de la antigua compañía concesionaria del ferro-carril Leonés-Asturiano, ó de su constructor general Sr. Ruiz de Quevedo.

Serían las doce de la mañana del día 3, cuando se hallaban sentados junto á un gran fuego que ardía en la chimenea de una casa situada á la parte de la boca Sur del túnel de la Perruca, en Busdongo, el contratista de las obras del expresado túnel, M. Emmanuel Roitol, un hijo suyo, M. Français Mounier, capataz de mineros, y M. Jales Saltard, cajero del contratista. La casa estaba situada en el centro de los edificios que constituyen los talleres de las obras y habitaciones de obreros y empleados; sobre la chimenea había colocada una caja que contenía gran cantidad de cartuchos de dinamita, convenientemente armados de sus cápsulas para emplearlos en breve.
Habíase desencadenado a la sazón un furioso temporal, y esta circunstancia hizo que afortunadamente se suspendiesen los trabajos en la parte descubierta del túnel, y se trasladasen los obreros al interior. Como dijimos más arriba, hallábanse en una casa-almacén el contratista M. Roitol y su tenedor de libros, de origen también francés: un carretero asturiano se presentó á cobrar el porte de unas carradas de madera, que condujera de Lena; pero á causa de alguna pequeña diferencia que el carretero observó en la liquidación, debido más que á nada á lo muy mal que los franceses comprendían el español, llamó á M. Mounier, antiguo destajista de las obras del ferro-carril de Pajares, para que sirviese de intérprete. En el local ú oficina donde se efectuaba el pago, según refiere el carretero, se hallaba encendida una estufa, delante, y á poca distancia, una mesa de escritorio, de cuyo tirador sacaron el dinero para satisfacerle los portes, y detrás de la mesa un número regular de cartuchos de dinamita, colocados sin duda en aquel sitio para secarlos: apenas el carretero anduviera ochenta metros por la carretera de Asturias, cuando percibió el horroroso estruendo que produjera la explosión de los cartuchos de dinamita que hacía minutos viera á su lado.
Las tres personas que indicamos habían quedado en la oficina, murieron instantáneamente; varias tejas y maderas del boquete que la explosión produjo, fueron á caer á Vegalamosa, distante más de kilómetro y medio del sitio del suceso; el dinero que en la mesa se hallaba dispuesto para pagar el mes de Enero al peonaje de las obras, ha desaparecido, como todos los papeles y documentación de la oficina; sólo alguna que otra moneda se halló: momentos antes saliera de la casa un pobre peón que se presentara en demanda de trabajo.
A las doce y treinta y cinco minutos salió de la casa el hijo del Sr. Roitol para comunicar unas órdenes de su padre respecto á los trabajos que se estaban ejecutando, y á las doce y cuarenta y cinco, cuando el joven no había hecho más que llegar á la parte interior del túnel, oyóse una espantosa detonación, seguida de largas trepidaciones.
Obreros y empleados todos quedaron mudos de espanto, presintiendo alguna desgracia, pues todos sabían que á aquella hora no se efectuaba ninguna voladura. Pasado el primer momento de terror, lanzáronse fuera de los edificios y de las obras, presentándose á su vista un cuadro desolador. La casa en que se encontraban el contratista, el cajero y el capataz de mineros, estaba completamente destruida; brazos y piernas de cuerpos humanos se veían esparcidos entre los escombros, algunos á veinte metros de distancia de la casa; la caja de fondos completamente destrozada, y la de cartuchos de dinamita hecha astillas. Recogiéronse en primer lugar los mutilados cuerpos de los tres infelices que se hallaban en la casa, no pudiendo encontrarse hasta el día 6 la cabeza de M. Mounier, que, completamente separada del tronco, había quedado entre los escombros; algunos cartuchos de dinamita se encontraron sin arder, y entre las ruinas se recogieron 22.000 reales en metálico que contenía la caja.
La consternación que semejante catástrofe produjo en Busdongo y Pajares, es indescriptible. La Guardia civil se personó inmediatamente en el lugar del siniestro, y se dieron los oportunos partes á las autoridades é ingeniero de la línea, Sr. Sanz.
M. Roitol hacía poco tiempo que viniera á dar comienzo al contrato celebrado con la empresa para la construcción del túnel de la Perruca; era antiguo contratista y había trabajado en los ferro-carriles italianos: no se comprende en un hombre práctico la imprevisión de colocar tan cerca de la estufa los cartuchos de dinamita; su hijo, simpático joven, se salvó de la desgracia por haber manifestado que no tenía ganas de almorzar y ausentarse poco tiempo hacía en dirección del túnel: al saber lo ocurrido fué victima de tanto dolor, que se hizo necesario tomar precauciones para que no atentase contra su vida.
M. Mounier, que en tan mala hora se presentó á ser intérprete, gozaba de generales simpatías en Pajares, donde residió algunos años y era uno de los innumerables destajistas sumidos en la desgracia por suspensión de pagos de la antigua compañía concesionaria del ferro-carril Leonés-Asturiano, ó de su constructor general Sr. Ruiz de Quevedo.
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