lunes, 20 de enero de 2025

Revista de Historia Ferroviaria: La electrificación de la Rampa de Pajares

En el último número de la Revista de Historia Ferroviaria, el 35 correspondiente al primer semestre de 2025, la Rampa de Pajares es protagonista con un artículo firmado por Guillermo Bas Ordoñez, dedicado a su electrificación en la conmemoración de su centenario.

En un extenso artículo de 66 páginas y portada de la revista con una magnífica imagen de la fototeca del Museo del Ferrocarril de Asturias con la 6001 asomando por la boca del túnel de Valvenir, se narran los antecedentes de esta electrificación, con los protagonistas de su implantación y ejemplos de electrificaciones contemporáneas que influyeron en la tecnología empleada, desarrollo de las obras y resultado de la misma. El apartado arquitectónico de la edificaciones nacidas con la electrificación, subestaciones y depósitos-talleres de Ujo y Busdongo, nuevos edificios de Pajares y Campomanes, además del de La Cobertoria y de varios edificios y viviendas, es tratado con detalle por el autor del artículo, Doctor en Historia del Arte. La nueva señalización eléctrica luminosa, llegada con la electrificación, también es tratada. Las locomotoras de las series 6000 y 6100 de Norte son estudiadas, así como el final de sus carreras fuera de la Rampa, ya con Renfe

Entre las imágenes incluidas en el artículo, gran parte de ellas inéditas, hay fotografías de la fototeca del Museo del Ferrocarril de Gijón, Museu del Ferrocarril de Catalunya, y otras procedentes de la edición original del libro «Electrificación de la rampa de Pajares. Descripción y características», y planos y documentos del Archivo General de la Administración y del Museo del Ferrocarril de Madrid.

domingo, 22 de diciembre de 2024

Los Trenes de la Rampa (XI): el ácido sulfúrico

Otro de los tráficos característicos de la Rampa, y que desapareció durante la pasada década, fue el de ácido sulfúrico, producido por Asturiana de Zinc, en su factoría de San Juan de Nieva. En la fabricación de zinc electrolítico se produce igualmente ácido sulfúrico, como subproducto de la tostación de concentrados de zinc, que en su mayoría son recibidos en forma de sulfuro de zinc. La  factoría de Asturiana de Zinc en San Juan de Nieva, que comenzó a operar en 1960, fue pionera en el mundo en producir el zinc mediante este método. 

En 1995 la UNE de Cargas de Renfe comenzó a transportar ácido sulfúrico entre San Juan de Nieva y Salamanca, unas 10.000 toneladas anuales. Inicialmente se realizó trasvase desde camiones en unas vías de apartado en San Juan, de manera experimental, y ya a finales de ese año se estableció un cargadero, hasta el cual la mercancía llegaba por una tubería.


En sus últimos tiempos, el servicio era realizado para el cliente Tramesa, que además aportaba el material. Su circulación era semanal, entre San Juan de Nieva y Villafría, y su número de circulación era el 58266/58267 y 800 toneladas. Desde Villafría, en Burgos, la lanzadera diaria trasladaba el material hasta el apartadero de Adisseo, en el polígono industrial de Villalonquejar. Este tráfico desapareció en febrero de 2012, al parecer por problemas en el cargadero ferroviario. Tras ello, la factoría de Adisseo es suministrada desde entonces desde la terminal Tpesa del puerto de Bilbao, con dos trenes semanales.

Anteriormente hubo otros destinos para los trenes de ácido que atravesaban la rampa, con diferente material remolcado, como fueron El Morell, Atarfe (Granada), Féculas-Navarra e Hijos de Mirat (Salamanca), todos ellos desaparecidos en la primera década del presente siglo. 


Recomendamos nuevamente la consulta de la página Spanish Railfreight para conocer los diferentes tráficos de mercancías que se mueven o han movido en el pasado por la península ibérica.

domingo, 20 de octubre de 2024

Los trenes ATPRD 120 y 121

 La eliminación de los servicios de larga distancia de la Rampa de Pajares, tras la entrada en funcionamiento de la Variante, ha supuesto también la desaparición de una serie de trenes de las vías del ferrocarril asturiano, que fue habitual durante más de 12 años, pues actualmente no está autorizado su paso por la Variante. Se trata de los trenes de las series 120/121, utilizados con el servicio Intercity entre Madrid y Gijón, realizado en fin de semana. Este material también fue utilizado, de forma puntual, en sustitución de algunos de los servicios Alvia, en lugar de hacerlo con material 130. Como curiosidad, también fueron empleados en 2020 de forma muy puntual para la realización del servicio de Media Distancia Valladolid-Gijón, debida a que se compatibilizaba con la habilitación de personal.


Esta familia de trenes de Velocidad Alta está formada por las series 120, 120.050 y 121, diseñados y construidos por CAF, y denominados por la firma como ATPRD, Autopropulsado de Rodadura Desplazable. Se trata de un material apto para circular por las línea de Alta Velocidad hasta 250 kilómetros por hora, y pueden funcionar tanto por ancho ibérico como estándar, gracias a su sistema de cambio de ancho automático Brava , y bajo las tensiones de 3.000 voltios o 25.000 voltios. Estos trenes llegaron a Renfe como propuesta del consorcio CAF-Alstom al concurso de trenes de Velocidad Alta de ancho variable, por delante de Talgo, convocado principios del presente siglo. Como evolución de estos trenes, el fabricante vendió una serie de 12 unidades a los ferrocarriles de Turquía, formadas en este caso por seis coches cada rama, los dos extremos remolques y los cuatro centrales motores con equipos eléctricos de tracción Mitsubishi, ancho de vía fijo estándar, y un interiorismo más evolucionado, pues durante una década han sido los trenes de mayor prestigio en el país.

El sistema de cambio de ancho del bogie Brava, fue ensayado inicialmente en los TRD, Tren Regional Diésel, y fue probado en la Rampa de Pajares, al igual que se hizo posteriormente con el propio tren 120, antes de su homologación definitiva. En cierto modo, los ATPRD derivan de los TRD, versión ibérica de la familia Flexliner, pues comparten el mismo tipo de caja ligera, de construcción en aluminio con puertas de gran tamaño en el centro de la misma, y el esquema de accionamiento de tracción de los bogies. Los cuatro coches de todos los 120/121 son motores, dotados de dos motores eléctricos cada uno y suspendidos de las cajas; la transmisión se realiza mediante un cardan desde cada motor de tracción a uno de los dos ejes de su bogie más próximo. El equipo de tracción fue suministrado por Alstom, de tecnología IGBT con motores asíncronos.

La serie inicial fue la 120, formada por 12 unidades, 120-001 a 012. En el contrato se contemplaba la posibilidad de ampliar el contrato. Fueron entregados a partir de 2005 con una decoración propia diseñada por el fabricante, que desapareció al realizarse las primeras entregas. Ofrecen 156 plazas de Turista, 81 plazas Preferente, una plaza PMR, y un espacio de cafetería. Sus primeros servicios fueron los trenes Madrid-Barcelona en 2006, cuando la vía de ancho estándar llegaba a Camp de Tarragona y los trenes cambiaban de ancho en Roda de Barà, los trenes Alaris Barcelona-Valencia o un largo Vigo-Barcelona, entre otros. En la actualidad, siguen atiendo servicios Alvia entre Madrid y Huelva, a Logroño y a Pamplona, y también Barcelona con el País Vasco.

Los trenes de la serie 120.050 se entregaron a partir de 2009, y están formados por 15 unidades, 120-051 a 065. Se diferencia de los 120 en contar con equipo redundante gracias a un segundo transformador, auxiliar, pero que le permite circular por el túnel del Guadarrama. Dispone de 4 plazas menos. Aunque se contrataron 16 unidades, la última prevista se sustituyó por el prototipo Oaris. Actualmente se ocupan de los servicios Alvia entre Madrid y el País Vasco, vía Segovia.                                                         

La serie 121 está formada por 29 trenes, 121-001 a 121-029. Se diferencia de los 120-050 por disponer de clase única y ausencia de bar, de modo que cuentan con 282 plazas de Turista y dos PMR. Los 121 se han especializado en las lanzaderas Avant en Galicia, entre A Coruña y Ourense, servicios Intercity de fin de semana, Alvias con utilización de líneas LAV como los Salamanca-Madrid, Huelva-Madrid o Ponferrada-Madrid, entre otros.

En la actualidad, los 120 se reparten entre las bases de Can Tunis y Santa Catalina, mientras que los 121, entre Redondela y Santa Catalina.

El servicio Intercity Madrid-Gijón

El 15 de marzo de 2013 se inició el servicio Intercity entre Madrid y Gijón, con salida los viernes, y regreso los domingos. Esta programación se alteraba en función de los festivos o puentes en Madrid. La rama que inició este servicio fue la 120-054. La salida de Madrid se realizaba a las 15:45 y la llegada a Gijón a las 20:40, mientras que el regreso desde Gijón partía a las16:05 y la llegada a la capital estatal a las 21:00 horas. No realizaba paradas intermedias ni en León, de modo que evitaba la obligada inversión de aquél momento, Palencia, Valladolid ni Segovia. 


A partir del 21 de junio de 2013 el servicio se prestó con trenes de la serie 121, correspondiendo al 121-017 el primero de todos. Ha sido habitual la utilización de las dobles composiciones, dada la elevada demanda de este tren. 

El servicio se suprimió con la pandemia de Covid y se retomó el 14 de agosto de 2020. En aquel momento, ya se utilizaba la LAV entre Valladolid y León, pero realizaba paradas intermedias, de modo que la salida de Madrid los viernes se realizaba a las 17:05 y la llegada a las 22:15, y en sentido inverso, salida el domingo a las 17:12 de Gijón y llegada a Madrid a las 22:31.

Suponemos que en un futuro no muy lejano este material vuelva a utilizarse en Asturias, con servicios a través de la Variante para aprovechar el recorte de tiempo, con destinos directos novedosos, como podría ser Vigo, Salamanca o Zaragoza. Con la visión comercial tan inmovilista de la actual Renfe, quizás esto tarde mucho en producirse, pero sin duda difícilmente veamos de nuevo estos versátiles trenes atravesar la Perruca.

 

sábado, 12 de octubre de 2024

Los Trenes de la Rampa (X): el alambrón a Portugal

Aunque en la actualidad no pase por su mejor momento, el tráfico de alambrón, y de otros productos siderúrgicos, producidos en Asturias con destino a Portugal, es uno de los de mayor antigüedad en la Rampa. Su inicio como tráfico regular, se remonta a los años noventa del pasado siglo, y se ha mantenido con regularidad hasta el presente, con sus altos y bajos, dada la cambiante demanda, al tratarse de un producto ligado a la construcción y la edificación. El tráfico se desarrolla entre la estación de Poago, ubicada en el interior de la factoría de Arcelor, y la estación de Alfarelos, en el norte de Portugal, a orillas del río Mondego, con un recorrido de unos 800 kilómetros.


El alambrón es un producto laminado en caliente producido en la factoría gijonesa de Arcelor Mittal, especializada en este tipo de productos largos, como carriles y perfiles, frente a la especialización en los planos de la factoría avilesina. Este material es facturado en rollos de unos 2.500 kilogramos de peso cada uno.

Los vagones empleados son las plataformas de las series Res y Rs, equivalentes a las series con matrícula Renfe MM 4 y MM 42, construidos en 1989 y 1990, si bien los segundos proceden de una transformación realizada entre 1999 y 2001. Los MM4 están matriculados como 32-71-399-7-001 a 32-71-399-7-149, y los MM42 como 81-71-390-2-001 a 81-71-390-2-050; los MM4 son los utilizados normalmente en este tráfico.


Durante la pasada década, época de gran actividad de este tráfico, los trenes que se ocupaban de cubrir el trayecto eran nada menos que tres diferentes, con la participación de al menos otras tantas locomotoras. Su circulación grafiada era de dos trenes regulares a la semana, aunque en periodos puntuales era diaria con especiales, pues además de alambrón, también se transportaban bobina de acero laminada en caliente y puntualmente también carril.

El primer tren que conducía el alambrón a través de Pajares era el 58728/58729, de Trasona (11:20) a Salamanca (19:50). Dado que lo habitual era que el tren partiera de Poago con alambrón, el tren nacía como especial y en Lugo de Llanera tomaba su número regular, pues estaba grafiado desde Trasona. En la tracción del tren participaba de forma habitual una 251, que remolcaba los 12 vagones Res cargados con 960 toneladas, hasta la estación palentina de Venta de Baños. Allí era cambiaba de tracción por una 333.3 de la base de Salamanca, que había llegado hasta allí con la composición vacía (82724/82725 Vilar Formoso 13:15-Trasona 23:50), y conducía el cargado hasta la capital del Tormes. En ocasiones se añadían a este tren otra composición de vagones destinados a Portual, en Venta de Baños o también en Busdongo, en este último caso con bobinas de chapa también destinadas a Alfarelos.

Al día siguiente, el tren 82727 cubría el trayecto de 125 kilómetros entre Salamanca (8:45) y la estación fronteriza de Vilar-Formoso (10:57). Allí también se produce el intercambio de composiciones, de modo que la 333.3 regresa a Salamanca con la composición vacía. Hasta finales de la primera década de los años 2000 los trenes españoles finalizaban en la estación de Fuentes de Oñoro, y una locomotora 1400 de CP realizaba el trayecto de apenas un centenar de metros hasta Vilar Formoso.


Entre Vilar Formoso y Alfarelos el tren recorre la increíble línea de la Beira Alta hasta Pampilhosa, trayecto que desde 1997 está electrificado, cuando fue sometido a una profunda reforma. Actualmente esta línea está cortada desde hace un par de años para acometer nuevas y profundas adaptaciones para garantizar la seguridad y fiabilidad de la misma. Así, el tren internacional de alambrón era uno de los cuales su tracción estaba encomendada a las vigorosas locomotoras Bombardier 1960 de CP. Desde la electrificación de la línea las máquinas eléctricas monofásicas de CP 5600, 2500/50, 2600 y más recientemente las 4700, actualmente en manos de Medway, se han ocupado del tren de alambrón. Hasta 2009, el trayecto entre Pampilhoa y Alfarerlos, donde se encuentra el apartadero de TMI en donde el alambrón se descarga a camiones, era realizado en horario nocturno por una pareja de locomotoras diésel 1400. En otras ocasiones, eran las 1960 encargadas, en especial si el tren, o parte del mismo, continuase por la línea del Oeste hacia el sur de Portugal, pues en ocasiones el alambrón asturiano ha llegado a Trofa, Freamunde y Palmela. 

Los trenes con alambrón que han circulado en el presente 2024, al parecer, se cuentan con los dedos de una mano, y no todos han circulado por la Rampa, al hacerlo también por la Variante.

En la edición número 94 de la Revista Trainspotter de junio de 2018, disponible en línea en la página Portugal Ferroviario, João Cunha firmó un completísimo artículo dedicado a este tráfico, titulado «O arame de ferro das Astúrias».


domingo, 29 de septiembre de 2024

La estación de Navidiello-Parana

La estación de Navidiello-Parana, se encuentra ubicada actualmente en el punto kilométrico 72,244 y a una altitud de 968,81 metros sobre el nivel del mar, al pie de la Coᴉᴉa Propinde y de la Vía Carisa, al fondo del valle del arroyo Bayos, principal afluente del Parana, en uno de los puntos más recónditos de la rampa. Se trata a su vez, posiblemente, la estación de la rampa que ha sufrido las modificaciones más profundas, con varias ampliaciones sucesivas de tamaño y vías, mediante la ampliación de sus túneles.

La estación original de Navidiello se circunscribía al espacio limitado entre los túneles de Navidiello y La Polea, y estaba formada por dos vías de paso, la general y una de cruce, y una más de apartadero instalada entre los túneles de la Polea y la Gramea. En aquel momento, su edificio, del mismo tipo que los de Malvedo o Linares, bajo diseño de Melitón Martín para estaciones de cuarta categoría, se ubicaba en el punto kilométrico 72/362. 

Esta configuración muy pronto evidenció las limitaciones. En primer lugar, en 1886 se instaló una vía de seguridad. Desde 1891 se dan los primeros pasos para la prolongación de las vías para admitir trenes de mayor longitud, como ha documentado el Doctor Guillermo Bas en su Tesis sobre la Arquitectura Ferroviaria de la Compañía del Norte: los 200 metros entre piquetes disponibles condicionaban la explotación, ya que en aquel momento ya se estaba aplicando la doble tracción por cola. En ese mismo año se hace una pequeña modificación, con el desplazamiento de la aguja del lado Gijón al máximo para aprovechar todo el espacio existente. Sin embargo, no fue hasta 1906 cuando llegó el crédito necesario para acometer la ampliación de ésta y otras estaciones de la rampa. La inminente llegada de las locomotoras 040 con vapor recalentado, que irían aumentar las cargas de los trenes y con ello su longitud, empujó a que las modificaciones se acometieran de forma definitiva.

Plano cortesía de ASVAFER, Asociación Vallisoletana de Amigos del Ferrocarril

La ampliación se realizó mediante la construcción de un nuevo túnel paralelo al existente de la Polea, de 88 metros de longitud, para así poder instalar la aguja de entrada de la estación, en su lado León, en el tramo entre el túnel de la Gramea y el de la Polea, y así aumentar el tamaño de la estación. Como curiosidad, ambos túneles paralelos quedaron comunicados por uno de los refugios, que es pasante, al modo que se realiza en los túneles de base actuales que disponen de galerías de evacuación. Junto a las estaciones de Pajares y Malvedo en la Rampa, este no es el único caso de estaciones asturianas con esta tipología, pues el Vasco-Asturiano dispuso de la estación de Peñamiel con una configuración similar, aunque en ese caso, solamente la vía de apartado era la que contaba con un túnel en su desarrollo.

Durante muchos años, la estación mantuvo esta nueva fisonomía, y sólo evolucionó su entorno por los cambios en las instalaciones ajenas a la compañía ferroviaria, como fueron los cargaderos de las minas de antracita de Navidiello, que cargaban en la vía de seguridad, y llegaban al lavadero mediante un monocable aéreo. También evolucionó el conocido Hotel-Restaurante París, ya desde principios del pasado siglo, en continua ampliación de sus instalaciones por parte de la familia Cienfuegos. Por la vía de apartado recibía vagones cargados de suministros procedentes del otro lado de la Perruca, como patatas castellanas, legumbres leonesas y vinos claretes en vagones foudre , seguramente, procedentes de la zona de Cigales.

Navidiello, que por entonces ya se denominaba como Navidiello-Parana, pasó los dos primeros tercios del siglo pasó sin cambios significativos, aunque en ese periodo vivió la llegada de la electrificación y más adelante, la instalación del CTC y el bloqueo automático. Tras esta última mejora tecnológica, perdió su condición de estación y fue convertida en Apartadero CTC el mismo día que lo hicieron Serín y Malvedo, el 5 de septiembre de 1969. Al desaparecer el personal en la estación, al poco tiempo perdió al Hotel París, como establecimiento abierto al público de forma continuada, y poco después, la cantina de la estación,  que también cerró, en este caso de forma definitiva. Parece ser que a lo largo de la siguiente década, durante la realización de las obras que veremos a continuación, aún acogió a los trabajadores, y también conocemos que durante los veranos aún abría su bar.


La necesidad de ampliar las estaciones de la Rampa para aumentar su longitud y dotarlas de mayor número de vías para permitir la circulación de trenes 1200 toneladas, bien con dobles tracciones de 7700 o las futuras locomotoras de gran potencia, supuso la modificación de la estación de Navidiello, mediante la instalación de una tercera vía de paso y el aumento de la longitud de todas ellas. Para ello, fue necesario calar el tercer túnel paralelo de La Polea, y duplicar el de Navidiello, con la ampliación del existente y el calado de un segundo subterráneo paralelo, y a la vez, unir ambos a su salida del lado Gijón mediante un cajón artificial, donde se ubicarían los cambios de vía, para no resultar afectados por las nevadas, dada su expuesta ubicación al norte. También se dispuso de una vía de seguridad, en el interior de dicho túnel. Las obras fueron acometidas por la empresa Dragados y Construcciones, Sociedad Anónima.

Las obras de adaptación de la estación se prolongaron durante varios años, al menos cinco, dada la complejidad de su ejecución en paralelo a la explotación ferroviaria, de modo que no fue hasta el 12 de septiembre de 1980 cuando fueron dadas de alta las nuevas instalaciones. Esta remodelación provocó la desaparición del edificio de viajeros original, pues estorbaba para la instalación de la tercera vía, en favor de una caseta de tipo industrial, ubicada al pié del contrafuerte de La Polea. De este modo, Navidiello-Parana cambió su punto kilométrico de referencia, y pasó del P.K. 72/362 al P.K. 72/244. La estación quedó dotada de un andén de una longitud adecuada, y un andén intermedio para la vía general y de apartado, aunque de una anchura muy reducida.

Estas obras tuvieron una triste derivada, y fue que, con la desaparición de la vía de cargadero al otro lado del túnel de La Polea, se impidió la reapertura de las explotaciones mineras de antracita de Navidiello, que fue pretendida por aquellos años, al ser el ferrocarril el único acceso disponible para el acceso de la maquinaria pesada y la salida de la producción, a lo que Renfe se opuso. Incluso, conocemos que en diciembre de 1975 Renfe destruyó, sin autorización, el cargadero de Antracitas de Navidiello, como así denunció la propia empresa minera ante Jefatura de Minas de Oviedo.

En 1989 llegaron nuevas obras, con la ubicación de la subestación de tracción, que produjo la demolición de la casilla de vías y obras existente, así como los últimos restos de la aldea abandonada de Navidiello. Con la renovación de vías, desapareció la vía de seguridad del interior del túnel, desconocemos si fue en la realizada en 1987 o en 1994, pues la estación de Navidiello-Parana fue la frontera entre ambas actuaciones.

Los trenes de viajeros dejaron de parar en la estación de Navidiello, con toda probabilidad, con en el cambio horario de trenes regionales producido el 26 de enero de 1992, momento en el que además, los trenes regionales entre León y Gijón pasaron de cuatro a dos circulaciones por sentido. Desde entonces, Navidiello-Parana ha seguido su historia como punto de cruce habitual de trenes, de gran utilidad dada las reducidas dimensiones de su colateral, Linares-Congostinas, y de la considerable distancia existente con la de Pajares.