jueves, 23 de octubre de 2014

Hace 80 años...

En la Revista Ingeniería y Construcción hemos localizado una reseña de los daños producidos en la Rampa de Pajares durante la Revolución de Asturias de Otubre de 1934. Destacar los daños producidos en uno de las locomotoras eléctricas en la estación de Linares, los daños en la electrificación y el viaducto de Parana, en el que se destaca en aquel entonces la autoría por parte de la casa Eiffel, algo que recientemente el Museo del Ferrocarril de Asturias ha podido evidenciar.



Los señores Bravo y Villamil, de la Compañía del Norte, han declarado que los daños causados a la Compañía por los revolucionarios asciende a diez millones de pesetas, pues, por ejemplo, ha sido destruida con dinamita una locomotora eléctrica. También fue destruido un tren de mercancías en la estación de Llanes [Linares]y averiados 15 puentes de la línea; entre éstos intentaron destruir, sin conseguirlo, el de Paraná, construido por el ingeniero francés Eiffel. Señalaron también la conducta seguida por el ingeniero señor Fernández Prida, que con diez voluntarios reparó un puente bajo el fuego de los revolucionarios y siguieron el curso de las tropas para ir reparando la línea a medida que se avanzaba. La Compañía del Norte cuenta con 45.000 empleados, y de ellos sólo 800 han ido a la huelga revolucionaria. No ha sucedido así en la Compañía del Oeste, la cual tuvo paralizado el tráfico algunos días porque su personal se declaró en huelga. También dijo que habían sido destruidos y saqueados varios almacenes de la Compañía, entre ellos los de Barruelo, Mataporquera y Pajares. Por Pajares pasaron en tan solo día 45 trenes militares, El furor de los revolucionarios culminó en el hecho de cortar la energía eléctrica de la rampa de Pajares y hacer con los cables una madeja, por lo cual, al tiempo que se pretendía dar energía eléctrica se producían explosiones en las distintas estaciones, con riesgo evidente de declararse el fuego y con el peligro de que las chispas que lanzaban los cables pudieran herir a las personas que había en las dichas estaciones.


También aparecen referencias a los daños producidos en el viaducto de Parana en el diario madrileño El Debate, del 13 de octubre de 1934.

lunes, 13 de octubre de 2014

Locomotora de Grandes Pendientes

 Ya hemos traído aquí anteriormente al brillante ingeniero segoviano Melitón Martín al tratar del edificio de la estación de Pola de Lena, ya que fue el Ingeniero Jefe de la Compañía del Noroeste y responsable de las obras de la línea Gijón a Pola de Lena. Martín fue uno de los primeros ingenieros españoles que trabajó en la empresa privada, hasta entonces copada por ingenieros foráneos, ya que los españoles ingresaban todos en el Cuerpo de Ingenieros del Estado. Dado que sus estudios fueron realizados en Inglaterra no le fue reconocido el título, por lo que se vio obligado a trabajar en la empresa privada, de la mano del Marqués de Salamanca, por lo que dirigió e impulsó varias fábricas de gas (Madrid, Alicante, Real Fábrica del Palacio Real, etc.), además de ingeniero de Vías, Obras y Material en la Compañía del Ferrocarril de Madrid a Aranjuez a partir de 1852. Fue comisionado en Paris para la creación del nuevo sistema métrico decimal para pesas y medidas, adoptado por España a la vez que Francia.

Durante esta etapa ya destacó por la aplicación de innovaciones técnicas y diseños propios; un ejemplo fue el empleo de la luz eléctrica por primera vez en España durante los trabajos de reconstrucción de los viaductos de Aranjuez, Jarama y Abroñigal tras las inundaciones de 1855. También conviene destacar que fundó la primera escuela de maquinistas españoles, pues hasta entonces este trabajo recaía en personal extranjero. Por entonces también fundó la que podemos considerar la primera ingeniería española, una consultoría especializada en el estudio de ferrocarriles y sus proyectos, así como gestionar con los suministradores de locomotoras y maquinaria en el extranjero.

Durante su etapa en la dirección técnica de los Ferrocarriles del Noroeste, donde además era vocal fundacional de su Consejo de Administración, desarrolló la que se considera la primera locomotora diseñada en España. La Compañía de Ferrocarriles del Noroeste de España tenía su germen en la concesión obtenida en 1861 por los señores Miranda y Quevedo para la línea Palencia a Ponferrada, una línea que atravesaba Tierra de Campos y el Páramo leonés, por tanto sin grandes complicaciones hasta León y Astorga. En 1864, Quevedo obtuvo las concesiones de las líneas de Ponferrada a La Coruña y de León a Gijón, lo que le permitía completar una red que abarcaba todo el noroeste español.

Locomotora Vaessen suministrada a los ferrocarriles belgas, similar a las del Ferrocarril Alar-Santander
Se trataba sin duda de los trazados más difíciles a construir y explotar hasta el momento, al tener que llegar desde la Meseta hasta el mar atravesando la cordillera cantábrica. Hasta el momento se consideraba que las máximas pendientes a realizar en los caminos de hierro eran de 15 milésimas, y así se construyó por el ejemplo el ferrocarril Alar a Santander o el proyecto de la línea General de Asturias por Pajares y el valle de Aller. Con estas rampas máximas, las nuevas líneas deberían tener un trazado con una longitud extendida para salvar el desnivel, con lo que el número de túneles, terraplenes y viaductos aumentaba considerablemente. Martín, consciente de los tramos que a Noroeste le quedaba por afrontar desarrolló una locomotora capaz de circular por líneas de grandes pendientes, reduciendo así el trazado y sus dificultades a costa de imponer mayores rampas. El problema se encontraba en el límite de tracción y la potencia de las locomotoras existentes, ya que en el caso de no producirse problemas de adherencia, algo improbable dada la climatología del norte peninsular, las cargas a remolcar aún así serían ridículas, condicionando enormemente la explotación futura.

El 8 de marzo de 1868 Melitón Martín solicita la concesión del Privilegio para la «locomotora para subir fuertes pendientes en los países montañosos», lo que obtiene el 20 de julio de ese año, privilegiada como de invención durante 15 años. En algunas fuentes esta locomotora aparece como denominada «Locomotora Española de Montaña».

Corte transversal de una locomotora Vaessen con el detalle del apoyo del "Avantren"
En agosto de 1869 Martín comunica que determinadas piezas de locomotora serían construidas en el extranjero, como eran las ruedas, ejes y otros, y que aún no habían sido recibidas en León, lugar donde Noroteste tenía sus talleres generales, dado que había sido necesario construirlas en el extranjero, ante lo retrasado que se encontraba la industria en España. Al parecer no se trataba de piezas, si no de la locomotora al completo, la que se construyó en el extranjero, y adjuntaba una certificación en la que notificaba que en aquel momento aquella se encontraba en la estación del Norte de Irún, construida según su sistema a la espera de ser enviada a León para realizar las pruebas. Esta locomotora era de 8 ruedas y 4 en el tender, contando con una placa con la inscripción Societé St. Leonard a Liége, 1869.

Las pruebas de la locomotora se desarrollaron finalmente en la estación del Noroeste de León, en diciembre de 1869. La locomotora tenía cuatro ruedas motrices y otras cuatro menores por delante, dispuestas en un abantrén giratorio [sic.], lo que nos hace considerar que la locomotora era similar a las locomotoras Vaessen de Noroeste y el Ferrocarril de Alar a Santander, suministradas a ambos ferrocarriles por la casa belga Saint Leonard, aunque en este caso dotada de ténder y de la tecnología diseñada por Martín para afrontar las grandes pendientes.

Las diferencias vienen ahora; la idea básica del constructor consistía en: aplicar a la propulsión de un tren una máquina de rotación continua en vez de los cilindros aplicados hasta aquí de movimiento rectilíneo alternativo. Esta máquina rotativa y el aparto de adherencia al tercer carril forman con la locomotora ordinaria una locomotora nueva para líneas de condiciones excepcionales, que alternará la vía de dos carriles con la de tres, sin cambiar los trenes de locomotora.

Corte longitudinal de una locomotora Vaessen y detalles del sistema de guiado del "Avantren"

Se trata por tanto de una locomotora dotada de tracción mixta, por adherencia y cremallera, o un sistema similar mediante un tercer carril. También parece desprenderse de la descripción aparecida en la Concesión del Privilegio a Martín, no recurría al motor alternativo de las locomotoras de vapor mediante cilindros y bielas. ¿Se trataba de un motor alternativo de combustión externa? Con respecto al sistema de cremallera, no se puede considerar a Melitón Martín inventor del sistema de tracción ferroviaria mediante cremallera, pues en 1868 ya esta estaba en funcionamiento el ferrocarril de cremallera al monte Washington, en Estados Unidos, y en 1869 ya estaba el del Monte Pilatus, en Suiza. Todo parece indicar que Martín realizó una variante del sistema Fel, empleado en la línea internacional del Mont Cenis, entre Francia e Italia de forma provisional entre 1868 y 1871 mientras que se construía el túnel de Frèjus. No obstante, como se ve, Martín estaba con el desarrollo de este sistema, propio o inspirado en lo que se desarrollaba justo en el momento de implantación a nivel mundial. En la península ibérica, hasta 1892 no se implantó la primera línea de cremallera, la del Santuario de Montserrat, y al siguiente año se abrió el tren de cremallera de Funchal, en Madeira. En Portugal, llegó a existir una línea de cremallera de ancho ibérico para un ferrocarril de corto recorrido para atender a las bodegas de Vila Nova de Gaia. 

La lista de fábrica de Saint Leonard confirma que en 1869 suministró una locomotora de tipo 220T con ancho de vía 1672 mm. y entregada a Melitón Martín-León Ponferrada, que llevaba el número de fábrica 310. En alguna ocasión se había supuesto que esta locomotora había sido suministrada a Noroeste para utilizarla en las obras de construcción de sus líneas, bien directamente o a través de Melitón Martín ejerciendo de contratista de las obras, y en otros casos, como el Libro de Norte de Fernando Fernández Sanz ni tan siquiera se hace referencia a ella. El destino final de la locomotora sigue siendo desconocido, si fue utilizada por Noroeste en el servicio normal, tal vez en las obras o en los talleres de León como locomotora de maniobras. El caso es que las Vaessen de Noroeste al incorporarse estas líneas a Norte, tras el paso por el Consejo de Incautación y la compañía AGL, fueron casi de inmediato retiradas, no llegando ninguna de ellas al siglo XX, lo mismo que sucedió con las del Ferrocarril de Isabel II al pasar a Norte.

Cabe preguntarse si de no haber sido incautados los ferrocarriles del Noroeste, Martín hubiera previsto para el Puerto de Pajares y algún tramo de Galicia como la Rampa de Oural el empleo de su sistema mixto de tracción; esta respuesta posiblemente nunca la conozcamos, al igual que el destino de su enigmática locomotora.

Ampliación de fecha 9/12/2017:

En un artículo de Eugenio Labán en la Gaceta Industrial de 20 de julio de 1869 sobre las locomotoras Vaessen, éste recoge la existencia de la locomotora de Melitón Martín y confirma que se trata de una Vaessen modificada según su diseño:

Pero, como ya saben los lectores de La Gaceta, el reputado ingeniero D. Meliton Martin, ocupándose de la mejor solución para salvarlos puertos que han de atravesar las líneas del Noroeste á su entrada en las provincias de Asturias y Galicia, ha inventado una nueva locomotora de condiciones especiales, á la cual ha puesto el nombre de Locomotora española. Si nuestros informes son exactos, el citado ingeniero, por medio de una ingeniosa innovación, ha hecho desaparecer los inconvenientes que presentaba la locomotora Fell, de suerte que, gracias á la locomotora española, podrán salvarse, con notable economía en el trazado, las grandes dificultades naturales que presentaba la unión por medio de ferro-carriles de estas importantísimas provincias con el resto de España. Careciendo de detalles no podemos extendernos más sobre este punto, aunque terminaremos felicitándonos como españoles de que entre los inventores de aparatos mecánicos, empiecen á contarse compatriotas nuestros. Al mismo tiempo tenemos que deplorar que el Sr. Martin se haya visto obligado á confiar la ejecución de su invento á talleres extranjeros (los de San Leonardo de Lieja).

¿Cuándo llegará el día en que podamos aplicar á todos los ramos de la industria española la célebre frase; España fará da sé?

lunes, 6 de octubre de 2014

Continental Rail en Pajares, flor de un día...

Entre el domingo día 28 de septiembre y el día de hoy, 6 de octubre, la operadora ferroviaria Continental Rail perteneciente al grupo ACS ha circulado por la Rampa de Pajares a cargo de tres trenes vacíos y tres cargados. Este efímero tráfico se ha debido a trasladar más de 150 contenedores que se encontraban en el Puerto de El Musel hasta la terminal TECO de Silla (Valencia). En abril de 2007 una 333.3 de Continental Rail ya había llegado a Asturias de cara a la habilitación del trayecto León-Gijón, con visita a las instalaciones de Aboño y Gijón-Puerto.


Primero de los trenes vacíos a su paso por Villasimpliz (León). Foto: José Luis Fernández

Puede resultar muy extraña la realización de tráficos con una caducidad tan corta, pero en el mundo de las operadoras privadas fuera de la incumbente, Renfe Mercancías, es algo normal y hasta habitual. En este dilatado periodo de la reimplantación de la competencia en el tráfico de mercancías por ferrocarril en España, que ya dura casi una década, las operadoras privadas deben luchar por todo tipo de tráficos, algunos de corta duración y otras simples pruebas para comprobar el resultado y rentabilidad o servir de demostración a los posibles clientes. Esta filosofía, lógica en el mundo empresarial es algo que en los planteamientos de la Renfe son impensables. La operadora estatal, con una jefatura con visión funcionarial, en su mayoría ascendida hasta allí por méritos políticos o sindicales, más que por méritos profesionales, es inviable la realización de tráficos esporádicos, de campaña o en líneas sin servicios habituales.


Segundo de los trenes cargados a su paso por Malveo (Asturies). Foto: Héctor Torre

El pasado día 28 de septiembre llegó a Gijón-Puerto procedente de Zaragoza-Plaza la 335-029 con un tren vacío de plataformas. Una vez cargado con los contenedores vacíos, el lunes día 29 partió con destino a Silla. El día 2 de octubre partió desde Bilbao-Mercancías un nuevo tren vacío a cargo de la locomotora 335-026, una de las cinco Euro-4000 que Continental Rail ha alquilado a Alpha Trains para atender sus tráficos en la actualidad (335-017, 335-022, 335-023, 335-024 y 335-026) llegando a Gijón-Puerto el viernes 3 a primera hora de la mañana. Ese mismo día, ya cargado de contenedores partió nuevamente hacia Silla. El tercero y último de los trenes corrió a cargo de la 335-016, que el domingo día 5 llego al Puerto de El Musel con el tren vacío, partiendo hoy día 6 de octubre hasta Silla.



sábado, 20 de septiembre de 2014

Los Pasos a Nivel en la Rampa

Aunque parezca increíble para quien conozca la Rampa de Pajares, entre Busdongo y Pola de Lena han existido 25 pasos a nivel con distintos caminos y carreteras de diferente entidad, y lo más sorprendente es que durante medio siglo todos estuvieran guardados. Los más importantes fueron los existentes con la carretera de Castilla, en aquel entonces Adanero-Gijón y luego denominada N-630 Gijón-Sevilla (Ruta de la Plata), en la Vega del Rey y el Valle de las Piedras, pero también los ha habido como el existente en plena aldea de Casorvía, aún operativo.

Paso a Nivel en el Valle de las Piedras

Paso a Nivel del Valle de las Piedras
El paso a nivel que más complicaba la explotación ferroviaria y el tránsito en la propia carretera era el existente en el Valle de las Piedras, en el P.K. 59,860 de nuestra línea León-Gijón, con la carretera de Castilla. Este paso se encontraba en la zona de la carretera donde comienzan las rampas del 17%, muy problemáticas para el frenado de los vehículos y más con las frecuentes nieves a esa altitud; cuando se decidió eliminar, en los años veinte del pasado siglo, los vehículos a motor ya comenzaban a transitar por Pajares con cierta asiduidad. En el Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo del 23 de mayo de 1925 la Dirección General de Obras Públicas anunció la subasta urgente de las obras de la variación de la carretera Adanero-Gijón en su kilómetro 387 para la supresión del paso a nivel en el Valle de las Piedras. Los trabajos para la variación de la carretea fueron realizados por el contratista Felipe Alonso, que terminó las obras a finales de 1927, siendo recibidas en el mes de diciembre.


Intercity Madrid-Gijón servido con material CAF 121


Regional Gijón-León asoma por el túnel Canto del Estillero en el antiguo PN de la carretera de Castilla

El grueso de los pasos a nivel de la Rampa dejarían de ser guardados en la siguiente década. El 22 de junio de 1928 el gobierno de Primo de Rivera dictó un Real-Decreto Ley que clasificaba los pasos a nivel en cuatro categorías y autorizaba a suprimir paulatinamente la guardería en aquellos, considerados de cuarta categoría, que reuniesen unas características especiales, como la baja concurrencia o su óptima visibilidad. Para prevenir al público se colocaron cartelones a ambos lados de los caminos a 50 metros del paso con la indicación «Cuidado con los trenes. Paso sin Guardar» y un poste de peligro al pie del propio paso. Aunque las compañías de vía estrecha fueron las primeras en reducir la guardería de sus pasos, en el caso de Norte no fue hasta entrados los años 30, ya en plena República, cuando reclasificó muchos de sus pasos con el fin de eliminar la guardería.

Gran parte de los pasos cuya guardería fue entonces abandonada se fue perdiendo la costumbre de paso a lo largo de estos años, sin que llegaran a ser clausurados como tal. La falta de uso hizo que con las sucesivas renovaciones o mantenimiento se eliminaran los paso como tal al desaparecer las traviesas que permitían el paso de vehículos o animales.

Anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia de Oviedo la supresión de la guardería de varios pasos a nivel

Relación de Pasos a Nivel cuya guardería fue eliminada en los años 30

Uno de los pasos entonces clausurado es el existente a la salida de la estación de Campomanes, P.N. de Cornellana, que en la actualidad cuenta con sonería y señales luminosas, además de conservar la casilla del personal de guardería, que se corresponde con un modelo único en lo referente a construcciones supervivientes de este tipo en Asturias (hay que recordar que este tramo corresponde a las obras realizadas por el Consejo de Incautación de los Ferrocarriles del Noroeste).

Paso a Nivel automatizado en Campomanes

Paso a Nivel del Sur, en la boca lado León del túnel 50

El paso a nivel de Casurvía (Casorvida) situado en el P.K. 88,916 mantuvo su guardería hasta el 30 de junio de 1965, manteniéndose operativo actualmente, aunque limitado al paso de personas al estar dotado de tornos. Otro de los pasos que se mantiene en la actualidad es el existente entre la señal avanzada y de entrada en Busdongo.

En la vertiente leonesa de Pajares, entendiendo como tal hasta la estación de La Robla, son numerosos los pasos a nivel que siguen operativos, en su mayoría automatizados en plena línea (Villasimpliz, Ciñera, Vega de Gordón, Buen Suceso, Peredilla) o bien en plena estación (Santa Lucía).

Los últimos pasos a nivel que se eliminaron en la línea León-Gijón fueron los dos existentes en las inmediaciones de La Robla, hace ahora diez años aproximadamente, que curiosamente se mantenían pese a la entrada a finales de los ochenta de la vía doble entre La Robla y León. Poco antes se eliminó mediante un paso inferior el paso a nivel existente en Villanueva de la Tercia


Paso a nivel de Peredilla de Gordón dotado de semibarreras automáticas



sábado, 12 de julio de 2014

Tráfico excepcional

Uno de los tráficos de mercancías que circula actualmente en la Rampa de Pajares de manera muy esporádica es la chapa de acero, empleada usualmente en la construcción naval. Este tráfico se desarrolla normalmente entre la factoría de Arcelor Mittal de Poago y la estación de Vigo-Guixar, si bien hay otros destinos autorizados (Ferrol, Barcelona Can-Tunis, Sevilla, Sestao, Jundiz) e incluso alguno de los trenes con estos destinos pueden partir de Trasona, además de contemplarse el itinerario Poago-Gijón Puerto, para su salida por el puerto de El Musel, algo que se desarrolla con cierta frecuencia. Fuera del origen asturiano de la mercancía está contemplado el trayecto Irún-Fuentes de Oñoro, al tratarse de chapa de origen internacional. En los años 90 existían otros destinos para la chapa, como eran Quart de Poblet y Dos Caminos Basauri.

251-030 con un tren de chapa a la salida del túnel de El Burón.

Cuando la chapa transportada excede las dimensiones de las plataformas, anchura comprendida entre 3100 y 3300 milímetros, estos transportes se consideran excepcionales y se desarrollan siguiendo unas prescripciones determinadas. Estas normas fueron publicadas por la UNE de Circulación de Renfe el 21 de mayo de 1995, mediante la consigna Serie C Nº24, y han sido actualizadas por Adif el 25 de mayo de 2012; se han modificado trayectos y vagones empleados para estos tráficos.

En la Rampa de Pajares esta mercancía, cuando circula como transporte excepcional, lo hace con dos restricciones de velocidad al paso por los siguientes puntos:

Túnel 70 (El Orria), entre Puente de los Fierros y Malvedo, bocas entre los PPKK 94/273 y 95/332, con velocidad máxima de 30 km/h

Túnel 35 (La Gramea), entre Navidiello Parana y Pajares), bocas entre los PPKK 71/273 y 71/933, entre los que se circulará a 10 km/h desde la boca de salida hasta la alineación recta del túnel, 200 metros más adelante.