viernes, 8 de diciembre de 2017

El Servicio «Ruta de la Plata»

Aunque aún no ha pasado ni medio siglo desde la creación del servicio «Ruta de la Plata», el recuerdo de este tren y del tramo mollar de su itinerario, hoy cerrado y prácticamente desmantelado, va en aumento con el paso del tiempo. El tren «Ruta de la Plata» enlazó durante 15 años las ciudades de Gijón y Sevilla en un increíble recorrido a través del este peninsular en un trayecto próximo al millar de kilómetros.

Portada de la Revista de Historia Ferroviaria, número 17 con el artículo del Servicio Ruta de la Plata. 

Este atípico servicio ferroviario nació fruto de los planes de promoción del turismo de interior del entonces Ministerio de Información y Turismo, en plena época del desarrollismo económico español. Tras casi cinco años de desarrollo de la idea, finalmente el 24 de noviembre de 1969 partió de la estación sevillana de Plaza de Armas el primer tren «Ruta de la Plata» con destino a Gijón, en un viaje de 980 kilómetros y 16 horas de marcha. Al tren TAF modernizado formado por los motores 9523 y 9538 y el remolque 9523 le cupo el honor de realizar el viaje inaugural. El servicio se prestaba en días alternos: lunes, miércoles y viernes hacia Gijón, y martes, jueves y sábados hacia Sevilla. Todo el personal del tren era sevillano, ocupándose dos maquinistas de la conducción entre Sevilla y León, y otra pareja sevillana entre León y Gijón, que permanecía una semana destacada en León.

Orden Serie B de la 7ª Zona anunciando la puesta en circulación del servicio «Ruta de la Plata». Archivo del Museo del Ferrocarril de Asturias. 
El servicio tuvo una amplia aceptación y con el tiempo se demandó la circulación diaria, pues en fechas señaladas y en verano era muy difícil conseguir plaza. No fue hasta el 30 de mayo de 1976 cuando los TAF modernizados del Taller de Sevilla-San Jerónimo fueron sustituidos por los TER de Cerro Negro, y se amplió la circulación a diaria en ambos sentidos, además de poder circular en doble composición, si la necesidad lo exigía.

Coche motor TAF 9522 empleado en el Servicio Ruta de la Plata, si bien para su incorporación al Museo del Ferrocarril de Madrid Delicias recibió una recreación del esquema original. Fotografía de José Luis Fernández-
El cierre masivo de líneas del 1 de enero de 1985 supuso el final del servicio al suprimirse el servicio de viajeros en toda la línea de Plasencia a Astorga, aunque se mantuvo abierta al tráfico de mercancías de forma restringida. El corte de este tramo conllevó la supresión del tren «Ruta de la Plata», que fuera de su recorrido no tenía razón de ser. A partir de ahí, la línea de Plasencia a Astorga tuvo una lenta agonía hasta que en 1995 dejaron de circular los trenes por ella, y tan solo se realizaron servicios excepcionales de Salamanca a Guijuelo y de Astorga a La Bañeza.



Dentro de este fascinante viaje, la Rampa de Pajares estaba presente como uno de los jalones más difíciles a superar dentro de su épico recorrido. Esta dificultad especial era tanto para el material empleado en el tren, automotores diésel poco propicios para un trazado como el «payariego», como para el personal de conducción, que siempre fue foráneo, inicialmente de Sevilla y posteriormente de Salamanca. Tal y como había sucedido cuando los trenes TAF y TER habían prestado el servicio Gijón-Madrid, no fueron pocas las ocasiones en las que estos automotores italianos tuvieron que atravesar la Perruca remolcados por locomotoras, en especial en época de nieves. La nevada del 11 al 12 de enero de 1981 supuso para el TER Sevilla-Gijón y sus 130 viajeros toda una odisea, atrapados por la nieve después de Villamanín más de 17 horas, hasta que fueron rescatados por efectivos de la Guardia Civil.
En 2013 sorpresivamente resurgió un servicio de viajeros directo entre Asturias y Andalucía, con el Alvia Gijón-Cádiz, fruto de la unión de dos trenes, que implicaba el paso por nada menos que cuatro cambiadores de ancho, dos de ellos solo para atravesar Madrid. Aunque en su recorrido el Alvia era coincidente con nuestro histórico «Ruta de la Plata» solamente en una pequeña parte de su recorrido, era precisamente en la Rampa de Pajares coincidente. En 2015 este servicio se suprimió sorpresivamente, siendo necesario volver a realizar trasbordo entre las estaciones madrileñas de Chamartín y Atocha. Probablemente, con la futura unión por ancho internacional de las estaciones madrileñas que da continuidad a las líneas de Alta Velocidad entre el norte y el sur peninsular pueda volver a realizar un servicio de viajeros directo entre el Cantábrico y la ciudad del Guadalquivir, aunque ya siempre dejando de lado el oeste peninsular.

Primer servicio Alvia Gijón-Cádiz a su paso por Campomanes a cargo de la rama 27, el 23 de junio de 2013. Fotografía de José Luis Fernández García.  

Entre los años 2014 y 2016 la línea Plasencia-Astorga se ha sumido en una vorágine destructiva, con el levantamiento de la vía en diversos tramos sin un fin concreto, más allá de una hipotética vía verde, inconexa entre sí y prácticamente aún no terminada en ningún tramo. Esta vía verde no aportaría nada diferente de la oferta de caminos que existen en todas las comarcas atravesadas por el ferrocarril, que además ya cuentan con la antigua Vía de la Plata histórica como cordón umbilical.  
Una utilización turística y cultural en varios tramos del ferrocarril mediante ciclorailes, ferrocarriles históricos, o simplemente la vía montada pero habilitada para caminar por ella, hubiera sido muy interesante para preservar y mantener la línea instalada de cara a un hipotético regreso al funcionamiento de este ferrocarril para servicios regionales y de transporte de mercancías. A los tramos levantados en Zamora y las inmediaciones de Salamanca se le han unido otros tramos en la zona más espectacular de la línea y con mayor potencial turístico, Béjar y el paso por el Valle del Ambroz, al extenderse la fiebre destructora hacia Extremadura.
Sin embargo, en el presente año 2017 ha surgido una esperanza, quizás utópica: diferentes fuerzas políticas, institucionales y culturales desde Extremadura se están moviendo para reivindicar la vuelta al funcionamiento de la línea Plasencia-Astorga, liderado por el «Movimiento por el Tren Ruta de la Plata». En diferentes parlamentos autonómicos y plenos municipales se han votado diferentes mociones a favor de la reapertura de la línea Plasencia-Astorga o al menos para frenar el absurdo desmantelamiento de la misma. Quizás aún no sea demasiado tarde.



El servicio «Ruta de la Plata» fue protagonista de un extenso artículo en la Revista de Historia Ferroviaria, en su número 17, aparecido tras un paréntesis en su publicación, del que recomendamos su lectura a todos nuestros seguidores. 

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