domingo, 16 de septiembre de 2012

El Viaducto de Baños

Entre las estaciones de Villamanín y Busdongo se encuentra el viaducto de Baños. Esta esbelta obra de fábrica de sillería ubicada cerca de la aldea de Villanueva de la Tercia sirve a la línea para cruzar el río Bernesga y buscar la ladera más benigna, si cabe, para el trazado que sigue el curso del río.


Viaducto de Baños y Balneario

Al pie del viaducto y junto a un tramo de la carretera nacional que en su día quedó fuera de uso, al abrirse un túnel para mejorar el trazado, se encuentra un edificio abandonado cuyo origen era desconocido para mí, pero que siempre que pasaba por el lugar me fijé en él, por lo extraño de su ubicación y la forma de la edificación, asimilada a un cuartel. Este viaducto, ya comentado aquí por ser donde descarriló en su momento un vagón quitanieves con el ingeniero Luzzati en su momento, también despertaba la curiosidad de su denominación. A priori resultaba extraño que ésta viniera dado por bañarse la gente en las gélidas aguas del Bernesga.


Viaducto de Baños

Gracias a las hemerotecas digitales, pude consultar en la obra de Ricardo Becerro de Bengoa publicada en 1884 “De Palencia a Oviedo y Gijón, Langreo, Trubia y Caldas” donde encontré la explicación del nombre del viaducto y el origen del edificio existente al pié del mismo. En ella, al describir el viaje al pasar por Villamanín explica la existencia de la casa de baños termales de Villanueva de la Tercia:
"Está situado dentro de un pobre edificio en la carretera, y brota con abundancia en aquel punto mismo, surtiendo de agua a dos pilas de piedra y perdiéndose constantemente su caudal en la corriente del inmediato río Bernesga" Ya en aquel entonces las instalaciones dejaban mucho que desear "La instalación es muy mala y produce verdadera lástima el considerar que un manantial tan abundante y rico, situado el pie del ferro-carril, en una bellísima ribera rodeada de colosales rocas y que tiene todas las condiciones para ser un agradable punto de verano, esté en la situación y abandono en que se encuentra".

En el diccionario de Madoz ya se describen los baños de Villanueva de la Tercia "Dentro de la referida casa hay un depósito para distribuir el agua a tres cuartos para baños con sus correspondientes pilas de piedra de una pieza, y varios otros cuartos para hospedaje. Sobre la puerta del edificio hay una lápida en que se lee que D. Roque Acevedo, cirujano del Ayuntamiento de Villanueva, y observador de las virtudes medicinales de aquellas aguas por 20 años, hizo aquellos baños en 1848".

Tras periodos de abandono, en los años 20 del pasado siglo fue adecentado y se mejoraron las instalaciones, a la vez que se obtuvo la declaración de utilidad pública de sus aguas, alcanzado fama en la provincia. Durante la Guerra Civil el edificio sufrió daños, pero una vez pasada ésta el edificio se rehabilitó y volvió a funcionar. Posteriormente sufriría un nuevo periodo de decadencia hasta el actual abandono que presenta.

La leyenda cuenta que el doctor Roque Acevedo tenía un viejo caballo aquejado de reuma y que gustaba de ir a la zona y beber las aguas que brotaban del manantial, y con el tiempo mejoró de sus dolencias. El doctor descubrió que en este lugar brotaba un manantial cuyas aguas salían a la temperatura de 28 grados centígrados.

Anuncio en el Diario Palentino del año 1933


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