sábado, 14 de mayo de 2011

La "nueva" estación de Puente de los Fierros

Alguna vez me pregunté el motivo por el cual la estación de Puente de los Fierros cuenta con un edificio de viajeros tan poco atractivo, pues el existente desmerece frente a otros de la Rampa. Se trata de un edificio construido con el anodino ladrillo similar al utilizado en los barrios de cualquier cinturón industrial del franquismo y que igual que se destina al uso ferroviario podría haber sido una escuela.



El edificio original de Puente de los Fierros desapareció en un incendio en febrero de 1962, que lo destruyó por completo, siendo el actual iniciado en 1963 y terminado al año siguiente. El diario gijonés del Movimiento, Voluntad, instaba a “la Renfe” a su pronta construcción para dar un correcto servicio a los habitantes de Fierros y la pronta reubicación de las familias ferroviarias que habitaban el anterior.

sábado, 7 de mayo de 2011

Bobinero en problemas

Atrás ha quedado la imagen del visitador que golpeaba con un martillo metálico las llantas de los coches de viajeros en las paradas en las estaciones importantes, aquellas que contaban con personal de material móvil. Cuando una llanta se encontraba con excesiva temperatura, por el caldeo del eje, el sonido que emitía la llanta era diferente al habitual, por lo que se verificaba el correcto estado de la caja de grasa y el nivel del lubricante.

Con la aparición de los cojinetes de rodillos, la posibilidad de agarrotamiento de un eje se ha reducido, pero no ha desaparecido totalmente ni por tanto las graves consecuencias que puede acarrear, por lo que sigue siendo necesario controlar el posible caldeo de ejes. Desde hace unos años se encuentran instalados en las líneas detectores de ejes calientes que mediante infrarrojos miden la temperatura de las llantas a su paso y dan aviso al puesto de mando o estación cuando detectan anómalas temperaturas.

En el caso de detectar el paso de una circulación con algún eje caliente en la composición se da aviso al maquinista para que se detenga en la próxima estación para que lo reconozca. En aquellos casos en los que el problema ha ido a más y el eje ha quedado finalmente agarrotado, es necesaria su sustitución. Si no es posible sustituirlo in situ, el vehículo se debe trasladar a talleres con el eje apeado sobre un diplorys especial, circulando con marcha reducida.

Esta mañana, en el apeadero de La Frecha he podido presenciar sorpresivamente la circulación de un corte de cuatro plataformas MMB cargadas con bobinas de chapa, dirección a Gijón, a cargo de la 319-404. Se trataba del traslado a talleres de una parte de un tren que se quedó ayer detenido en Puente de los Fierros (gracias, José Manuel Trigos por la corrección) al detectarse un eje caliente en la composición, posiblemente ya agarrotado. El vagón afectado era el Shmms 32 71 476 5 392-4, que circulaba en cola del tren con el eje apeado, y le acompañaban otros tres para poder completar el peso freno necesario. En Vega del Rey (Pola de Lena), donde hay un detector de ejes calientes, técnicos de Adif lo estaban revisando, tal vez porque ayer no cumplió su cometido.

martes, 3 de mayo de 2011

Horario de Trenes de 1903

El paso de Pajares en el Tren Mixto, una experiencia de tres horas a todo vapor...

lunes, 2 de mayo de 2011

"Es Peligroso Asomarse al Exterior"

Ya lo decía la Renfe en sus coches de viajeros y unidades de tren antes de quitar las ventanillas practicables...



Crónica del diario gijonés El Noroeste de 28 de agosto de 1898.

domingo, 1 de mayo de 2011

La Tracción en Pajares (IV): Las 6100 de la SECN

La Ley de Electrificación de Pajares de 1918 reservaba para la industria nacional una participación en su realización. De este modo, seis de las doce locomotoras serían construidas en España, a priori: la Sociedad Española de Construcción Naval de Sestao participó en el montaje de las seis locomotoras de la serie 6100, si bien su diseño y tecnología, junto a la construcción de sus componentes sería de origen estadounidense, limitándose la SECN a su ensamblaje.



La 6101 fue ensalzada en la prensa como la primera locomotora eléctrica construida en España y un motivo de orgullo, y de la terminación de la construcción de esta locomotora existen varias postales diferentes a la puerta de los talleres; no obstante, también se mencionó en una crítica periodística que lo que había realizado la SECN era un mero trabajo de ensamblaje y doblado de algún perfil y chapa de acero, descripción que se acerca más a la realidad. La parte eléctrica y diseño general correspondía a Westinghouse y la mecánica a Baldwin. Resulta curioso como la combinación Westinghouse-Baldwin-SECN se repetiría 25 años después en la construcción de las locomotoras 7800.
Aunque las prestaciones y dimensiones generales de las 6100 son equiparables a las 6000, el origen de ambas series, hace que recurran a diferentes diseños y tecnologías diferentes.

A su llegada a Asturias, al menos un ejemplar llegó con el color blanco para la cabina y capotas, con bastidor y bogies en negro, lo que le valió a la serie el sobrenombre de “Palomas”, librea pronto sustituida.


En el apartado mecánico, mientras que las 6000 empleaban una caja auto-portante, las 6100 contaban con un bastidor formado por dos largueros sobre el que se montan todos los elementos, caja central y capotas. En la parte central, además de las dos cabinas para el maquinista y ayudante que disponían de asientos móviles, se encontraba la parte de alta tensión y el equipo de control; en las capotas estaban instalados varios equipos, como ventiladores, grupo motor-generador, compresores y bombas de vacío. En lo tocante a los bogies, las 6100 los llevaban de acero moldeado, mientras que en las 6000 eran de chapa.

Con respecto al frenado, existen diferencias con las 6000, pues las 6100 llevaban freno de aire comprimido para la locomotora, y vacío para el tren. En el frenado por recuperación, existe otra diferencia con respecto a las 6000, pues en las General Electric la corriente de excitación para hacer trabajar los motores como generadores se conseguía mediante uno de los motores que funcionaba como excitatriz para los campos de los otros cinco conectados en serie; en las 6100 la corriente para la excitación de los seis motores haciendo de generadores para el frenado por recuperación proviene de un grupo motor-generador, que además la suministra para los servicios auxiliares (compresores, ventiladores, calefacción, etc.).

Otra diferencia con la 6000 consistía en los pantógrafos, pues la elevación de los mismos se hace mediante muelles antagonistas, y el aire comprimido solo se utiliza para bajarlos; esto tenía la ventaja de poder poner en marcha la locomotora con las baterías descargadas, pues bastaba con liberar el gatillo que los retenía recogidos; sin embargo, esto acarreó algún accidente de muerte a lo largo de la vida de estas locomotora: estando un maquinista en la cámara de alta para reparar una avería, con motivo de un topetazo el gatillo se soltó, elevándose los pantógrafos lo que le provocó la muerte por electrocución.



La vida de las 6100 fue análoga a la de las 6000, si bien tras su retirada de Pajares y unos primeros años en los ramales de Asturias, las 6100 pasaron por el depósito de El Cajo de Santander, tierra donde prestaron servicios, incluido el ramal palentino de Quintanilla de las Torres a Barruelo de Santullán. Posteriormente varios ejemplares se destinaron a Cataluña, para tracción de trenes de renovación de vía.

En la actualidad dos locomotoras sobreviven; la 6101 en el Museo de Atocha y otro ejemplar que sobrevió al utilizarse en la Escuela de Aprendices de Villagarcía de Arosa como material didáctico, hoy en manos de la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías.